Carlos González Vallés

Carlos González Vallés

Logroño, España , 1925

Carlos González Vallés es sacerdote de la Compañía de Jesús. Ha vivido cincuenta años en la India, impartiendo Matemáticas en la Universidad de Ahmedabad. Allí publicó más de setenta libros en lengua guyaratí (la lengua materna del Mahatma Ghandi) sobre diversos temas: sociedad, familia, religión, moral, psicología, etc. Ganador de numerosos premios, el Gobierno de Guyarat le otorgó cinco años seguidos el premio literario al mejor ensayo, en 1978 recibió la Medalla de Oro Ranyitram, el mayor galardón de la cultura guyaratí, y fue la primera y única vez que se ha concedido esta distinción a un extranjero. Ha viajado por todo el mundo dando conferencias y ha publicado más de cuarenta libros en lengua española y varios en inglés.

Bibliografía

Novedad

Carlos G. Valles recoge las experiencias de su vida a lo largo de 50 años en la India para tejer una historia de encuentro con la inmensa masa de población que se ve obligada a huir de sus tierras y entregarse a la esperanza de un futuro próspero en algún otro lugar.

Narrativa juvenil / infantil

No ficción

Tú, yo, nosotros, ellos Tú, yo, nosotros, ellos, 1995

Relatos

Cuentos, historias, anécdotas, con un toque de humor y un fondo de pensamiento. Hay "chistes bíblicos" y comentarios sobre "el Buda y la Coca-Cola"; hay citas de Tagore y anécdotas de Bertolt Brecht; hay cuentos aborígenes de África y parábolas de Kierkegaard. Se puede leer de un tirón, y se puede interrumpir la lectura en cualquier momento. Afina las cuerdas del alma.

Colección de cuentos muy breves, de anécdotas y experiencias pasadas y recientes, orientales y occidentales, propias y ajenas, que iluminan rincones diarios de la vida, y hacen sonreír, pensar, y disfrutar mejor de lo que nos sucede a nosotros al ver lo que les sucede a los demás. Son tarjetas de un turista a su paso por la vida, álbum de fotografías de viajero en paisajes del alma.

Un libro de cuentos, "cuentos sapienciales", que son "cuentos" porque todos entretienen y son "sapienciales" porque hacen pensar un poquillo sobre lo que dicen en sí mismos y lo que nos podrían decir a nosotros en nuestras vidas. El cuento lo dice todo sin decir nada, y hace pasar un buen rato para alegrar una sonrisa, y acaso para cambiar una vida. Son cuentos de Oriente y Occidente, de India y la China, de Persia y Arabia. Se acompaña cada cuento con una breve reflexión de lo que sugiere al autor.

Narrativa juvenil / infantil

Colección de cuentos para niños. El “cuento sapiencial” divierte leerlo y deja en la memoria una imagen, una frase, una lección que ilumina el camino y dirige la vida. La nube es la parábola de la mirada que todo lo ve y todo lo entiende, todo lo sigue y todo lo sabe, y dirige desde lo alto nuestro paso por la tierra hasta llegar al cielo.

No ficción

Carlos G. Valles recoge las experiencias de su vida a lo largo de 50 años en la India para tejer una historia de encuentro con la inmensa masa de población que se ve obligada a huir de sus tierras y entregarse a la esperanza de un futuro próspero en algún otro lugar.

El lenguaje que aprendimos de nuestras madres nos trae consigo una concepción del mundo y un manual de conducta que sigilosamente forman nuestra manera de ser y de pensar.

"Escribí este libro en la India, en lengua guyaratí, el año del centenario de Gandhi (1969). Él mismo era guyaratí, nativo del Estado del Guyarat, al noroeste de la India, donde yo viví muchos años, y en esa lengua escribió él su propia autobiografía, que luego su secretario tradujo al inglés. Las enseñanzas de Gandhi sobre la no-violencia, selladas con su muerte, nos son cada vez más necesarias por el resurgir de la violencia en nuestros días. Más íntimamente, sus enseñanzas nos ayudan a controlar los brotes de violencia que todos llevamos dentro: enfados secretos, ira y mal genio. Todos necesitamos a Gandhi". Carlos González Vallés.

Los siete puentes son, en primer término, los siete puentes que cruzan el río Jhelum en Srinagar, la capital de Cachemira, y que deben pasarse por orden, primero por encima a pie y después por debajo en una shikara a golpe de remo. Y en este libro, los siete puentes son la metáfora lleva a explorar las semejanzas y las diferencias entre Oriente y Occidente en cultura y costumbres.

Una página web cada quince días va recogiendo instantáneas de vida, anécdotas del día, reflexiones al vuelo, intuiciones tanto pasajeras como profundas, y muchas de ellas tienen solo el valor del instante, mientras algunas dejan en su vuelo una luz que puede iluminar situaciones y alegrar la existencia. Esas merecen recogerse.

Es hora de recuperar el valor cultural y humano del ocio para disfrutarlo en plenitud y enriquecer nuestra vida con él. Es el momento de ser nosotros mismos, de no definirnos solamente por nuestra profesión o nuestro trabajo, de no preguntar ¿qué haces para vivir? sino ¿cómo disfrutas de la vida?, de aprender a jubilarnos, de verificar que el ocio viene antes que el neg-ocio, que es la negación del ocio, ya que es el ocio el que nos da el espacio y la oportunidad para desarrollar a fondo lo que de verdad somos. 

Decía san Juan Crisóstomo que los cristianos deberíamos salir de misa “como leones rugientes”, llenos de fuerza, de fe activa. Entre el ideal del fervor diario y la rutina de la repetición, hemos de encontrar la devoción actualizada de lo mejor que tenemos en la vida: la Eucaristía. A eso va este libro.

La vida tiene sus ritmos, y para seguirlos debidamente hay que sentirlos. Días y noches, invierno y verano, pulso y respiración, entusiasmo y depresión… todos son ritmos que llevamos metidos en el cuerpo y en el alma, que gobiernan nuestra vida y rigen nuestra andadura. Es importante conocerlos para aprovecharlos.

Lo decimos constantemente: "Reza por mí; rezo por ti". Una enfermedad, un examen, una decisión, un apuro. Pedirte que reces por mí es pedirte que te acuerdes de mí; y decirte que rezo por ti es asegurarte que me acuerdo de ti. Es establecer una relación de alma a alma, que es la que más vale. Es decirte que te quiero y que quiero que me quieras. Rezar es amar. Rezo mucho por ti. Te quiero mucho.

Recibimos y emitimos vibraciones todo a nuestro alrededor aunque no caigamos en la cuenta. Una mirada, un aliento, un gesto, una postura, un ceño, una sonrisa. Todo lo que vemos y palpamos y nos afecta y afectamos. Todo son vibraciones, oraciones, relaciones. Aprendamos a valorar las que ayudan y a evitar las que dañan. Por nuestro bien y el de todos los que nos rodean.

El Evangelio es la Buena Nueva, pero no siempre lo hemos presentado como tal. El deseo de asegurar la salvación eterna en todos, y la tentación de reforzar el dominio sobre las conciencias en otros, llevaron, en tiempos bien cercanos a nosotros, a exageraciones y escrúpulos que a veces casi nos hicieron olvidar la alegría del mensaje evangélico. San Pablo llamaba "santos" a todos los cristianos, mientras que a nosotros nos han enseñado a confesarnos repetidamente "pecadores". Saludos a los santos.

No sabemos lo que valemos, y hemos de descubrir pronto y del todo nuestra propia valía para ser cuanto podemos ser, y hacer cuanto tenemos que hacer en desarrollo personal y en servicio a la sociedad. Algo puede ayudar el saber que, según san Pablo, santo patrono de la autoestima en sus dichos y en sus hechos, todos hemos ya resucitado y "estamos sentados felizmente en el cielo." Valemos más de lo que pensamos.

Dice el Oriente: "La nariz es el mejor amigo del hombre." Respirar es mucho más que respirar. El aliento es el hilo de la vida desde el primer hálito del que nace hasta el último suspiro del que se va. Es el hilo conductor que da unidad a la vida y continuidad a sus actos. La respiración consciente es el secreto de la vida consciente. Es el secreto mejor guardado del Oriente. Descúbrelo... ¡y pásalo!

Los que vamos en años por delante tenemos algo de derecho y mucho de obligación de contar a los jóvenes qué es lo que hemos visto, de revisar con ellos alegrías y penas, de asegurarles que la vida merece la pena, que es bella, que tiene sentido. Ésa es la Buena Noticia que transmitimos con nuestra experiencia y nuestra perspectiva y nuestra fe.

El Sacramento de la Reconciliación no trae sólo el perdón de los pecados, sino la sanación del alma herida por la fragilidad humana. Jesús instituyó el Sacramento de la Reconciliación diciéndoles a los discípulos: "Recibid el Espíritu Santo...". Recibidlo para transmitirlo. Y el Espíritu sana, cura, da energía, da vida. Tesoro escondido al alcance de todos.

Dice el autor: "Muchos viajan hoy a la India en busca de una experiencia distinta. Este libro comunica mi propia experiencia en mis viajes por la India de norte a sur y de este a oeste, visitando templos, conociendo gente, descubriendo costumbres y disfrutando con toda el alma".

Los profetas son los encargados de mantener viva la fe y la alegría del pueblo de Dios, de señalar direcciones de crecimiento y animar a todos a seguirlas. Hoy la profecía queda oscurecida por la burocracia que debilita nuestra vida en la Iglesia.

"Relato de los diez años que pasé como huésped ambulante entre familias hindúes, viviendo de casa en casa, en los barrios pobres de la ciudad india de Ahmedabad, mientras regentaba la cátedra de matemáticas en la Universidad de San Javier de la misma localidad. La celebrada hospitalidad oriental hizo posible este modo de vida y esta aventura cultural". Carlos González Vallés.

Un incidente inesperado, una partida de dominó egipcio en un aeropuerto lejano, provoca la intuición de que la vida se compone de sucesos consecutivos, intranscendentes en su mayoría, que en su conjunto sucesivo nos van dando, paso a paso, la respuesta práctica a la pregunta de nuestra existencia. Somos lo que vivimos, y cuanto más lo hagamos con conciencia actual, con entrega sencilla, con contacto real con lo que hacemos en cada momento, con tanta más intensidad, plenitud y alegría viviremos.

La vida diaria es la única que tenemos, y el vivirla bien es el primer arte de la vida. Cada día, cada episodio, cada momento tiene valor en sí mismo, por mínimo que parezca en sí mismo, y si sabemos realzarlo con prestarle atención y cariño, nuestra vida entera florecerá con mayor alegría. 

"Genio y figura hasta la sepultura", decimos, y la expresión no tiene por qué tener un sentido negativo. Sin embargo, un cierto cambio en nuestras actitudes y costumbres podría redundar en beneficio nuestro y de quienes nos rodean. Algo mejor irían las cosas si todos nos aprestáramos a suavizar algunas asperezas en nuestras vidas.

Nos dice Goonzález Vallés. "Había yo asistido al último curso de quince días que dio Anthony de Mello en Lonaula, India, cuando a los dos meses recibí la noticia de su repentina muerte. Fui directo del teléfono a la máquina de escribir, y en veinte días dejé plasmadas para la imprenta las memorias vivas de mi cercanía a aquel que fue y sigue siendo uno de los maestros espirituales más notables e influyentes de nuestro tiempo. El libro ha llevado a muchos a conocerlo, y aprovecharse así de sus enseñanzas de liberación interior y desprendimiento efectivo que tanto bien han hecho y siguen haciendo a muchos".

Hablar de Dios, no ya citando libros de otros autores, sino desde la propia experiencia, es una necesidad urgentemente sentida hoy. Este libro intenta salir al paso de tal necesidad, y habla de Dios, no como una doctrina, sino como una experiencia; y de la religión, no como una serie de reglas, sino como una realidad viva y palpitante en nuestras vidas.

Una carcajada vale más que una hora de yoga, decimos en la India. La alegría del alma sana el cuerpo, renueva la vida, bendice los espacios en que vivimos, redime las penas que sufrimos y nos enseña a ensayar aquí en la tierra la felicidad que nos espera en la eternidad.

Libro de lectura para quienes se interesan de corazón por la vida de la Iglesia hoy. En él se da expresión a los sentimientos de fieles católicos que nos sentimos íntimamente parte viva de la Iglesia y, humilde y obedientemente, deseamos ser oídos y tenidos en cuenta cuando se trata de formar opinión y definir tendencias que realcen la acción de la Iglesia en una sociedad urgentemente necesitada de ella.

En plabras del autor: "Todos "nacemos siendo muchos" y "morimos siendo uno solo", dijo Heiddeger. Los capítulos de este libro recogen algunos "yos" míos, para reflejar los de cualquier otro. "Yo soy el hijo de mi madre", "Yo soy escritor", "Yo soy mis ideas", "Yo soy mis sentimientos", Yo soy mi cuerpo", hasta acabar en "Yo soy yo". A lo largo de nuestra vida vamos fusionando las diversas identidades por las que atraviesa nuestra compleja personalidad; y es importante caer en la cuenta pronto de todo lo que somos para lograr cuanto antes la unidad de carácter que da fuerza y sentido a nuestra vida".

"En los diez años que siguieron a la muerte de Tony no se publicó ni un solo libro sobre él que completara mi primer esbozo. Por eso lo completé yo mismo, añadiendo a las luces evidentes del cuadro, las sombras que en mi opinión lo realzan. No a todos los admiradores de Tony gustó el libro, pero yo creo es importante decir a la historia lo que sabemos. "No te vayas sin decirnos lo que sabes", es la admonición del sabio anciano el Abbé Pierre en su "Testamento". Yo lo dije". Carlos González Vallés

Explica de manera actual y con estilo personal lo que los dones y frutos del Espíritu Santo significan en la vida práctica de nuestros días, como de alguna manera lo han significado en la del autor.

Este libro analiza con claridad y detalle los serios argumentos presentados a favor y en contra de la reencarnación, con una sola intención: que los que no creemos en la reencarnación nos interesemos por los que creen en ella (que son aproximadamente la mitad de la humanidad), aprendamos a comprenderlos, y ensanchemos nuestros horizontes al mantener nuestra posición y respetar la de los demás.

Este libro tiene -en toda honradez- dos partes: lo que los jóvenes de hoy nos enseñan a los mayores, y lo que los mayores podemos enseñar a los jóvenes. Los jóvenes nos evangelizan con sus cuestionamientos, sus problemas y sus desvelos, su necesidad de ser sinceros, solidarios, conscientes del entorno y libres de prejuicios, y necesitados de abrirse camino en la vida y encontrar serenidad en un mundo de cambios. Y los mayores podemos ayudarles a ajustar sus horarios, encauzar sus esfuerzos, suavizar sus choques y combinar nuestra experiencia probada con lo mucho que de legítimo hay en sus demandas. Diálogo necesario entre dos generaciones.

¿Qué impacto producirá Internet en nuestras vidas? ¿Cómo afectará el lenguaje digital a los distintos idiomas? ¿Cómo evolucionará la institución del matrimonio a lo largo del siglo que comenzamos? ¿Qué camino de solución lleva el problema de las drogas? ¿Qué esperanzas hay de acabar con el terrorismo internacional? Preguntas como estas nos hacemos al entrar en nuevo siglo y milenio, con la ilusión de iluminar el camino que vamos a recorrer, y acumular fuerzas para recorrerlo. Queremos comenzar el nuevo milenio como "el milenio de la esperanza": ese es el subtítulo del libro, y es el que todo el libro trata de justificar con ilusión.

Sobre María hay -felizmente- muchos libros. Pero pocos sobre su alegría como madre, como mujer, como primera cristiana, como aclamada por quien en público exclamó, "¡Dichoso el seno que te llevó!", como testigo primero y privilegiado de la resurrección, y como agraciada en Pentecostés con la lengua de fuego del Espíritu. La alegría de María es causa y modelo de la nuestra, y el recordarla y vivirla con sencillez animará nuestras vidas. "¡Mi espíritu se regocija en Dios mi salvador!"

El autor, como hombre, asume sus propios errores y reflexiona sobre sus experiencias y sobre cómo los salmos le han ayudado. Así cada salmo le sugiere un tema diferente de reflexión y el resultado es que hay un salmo para casi cada instante de ánimo.

El libro contas de tres partes claras: Asimilar el pasado, Domar el futuro, Vivir el presente. Se trata de recoger el mensaje más sabio de todos los tiempos, darle actualidad y facilitar su práctica. Haz lo que haces, vive lo que vives, y pide a Dios el pan de cada día. La vida se vive momento a momento, y el darle valor a cada uno realza el valor de la vida entera.

El libro se abre con una cita de A.S. Neil, el fundador de Summerhill: "La vida de un hombre es la historia de sus miedos." Eso no es para amilanarnos, sino al contrario, para abrirnos ventanales de conocimiento propio, entendernos mejor a nosotros mismos y sanarnos en el fondo de donde salen nuestros pensamientos, nuestras fantasías, nuestras actitudes ante la vida y nuestras acciones de cada día. Al sanar ese fondo, revitalizamos nuestra vida.

La medida de sufrimiento en nuestras vidas es considerable. ¿Por qué sufrimos tanto? Hay sufrimientos inevitables, como una enfermedad que nos ataca o la muerte inesperada de un ser querido que nos entristece. Pero también es verdad que la mayor parte de los sufrimientos de la vida son evitables, si no en sí mismos, sí en la manera como nosotros escogemos reaccionar a ellos. Mucho depende de nuestra actitud ante las circunstancias, y ese análisis puede hacer mucho para cambiar nuestra reacción y aliviar nuestras penas. Muchas veces soy yo mismo quien me hago sufrir. Y el saberlo puede sanar mi vida.

Este es un estudio, cariñoso y reflexivo, sobre cómo Jesús se entendía a sí mismo y se sabía "Hijo de María", "Hijo del Padre", "Hijo de su tiempo", "Hijo del dolor", "Hijo del hombre", que son otros tantos títulos suyos y otros tantos capítulos en este libro. El conocer mejor a Jesús nos estimula y nos ilumina para conocernos mejor a nosotros mismos y "crecer en sabiduría" comenzando por la primera sabiduría que es conocernos mejor para obrar mejor en servicio de Dios y del prójimo.

"Este libro es un recorrido alegre y cariñoso sobre mis memorias de oración desde la primera avemaría que me enseñó mi madre hasta el vaciar la mente y silenciar el pensamiento que ensayé en la India. Una antología personal de teorías y prácticas de oración de varios tiempos y continentes. El secreto de la oración es el crecer en ella según crecemos en la vida, en el entender y el sentir y el creer. No estacionarse nunca. Cada crisis de oración -y todo el que la practica las ha tenido- es una llamada a abrirse a nuevos horizontes y explorar nuevos caminos. Rezar es vivir". Carlos González Vallés.

"Dime a qué Dios adoras y te diré quién eres." La imagen que nos formamos de Dios es la que nos acompaña toda la vida. Nos da consuelo y fortaleza cuanto más se acerca a lo que es Dios en sí, y nos causa a veces angustias cuando enturbiamos esa imagen con prejuicios humanos. Según avanzamos en la vida, estamos llamados a avanzar también en nuestro entender a Dios. Los hinduistas en la India hacen imágenes de barro de la divinidad, y las llevan a disolverse en las aguas del mar. Lo hacen para recordarnos que nuestra mente finita no abarca del todo al Dios infinito, y hacemos bien en dejar que crezca su imagen en nosotros. Nos hace bien saber "dejar a Dios ser Dios".

Los psicólogos hablan de relaciones "amor-odio". Te quiero, te odio. A la misma persona, y a veces al mismo tiempo. El corazón humano es profundo y las mezclas que en él se operan son insondables. Lo que este libro sugiere es que toda relación humana es, en mayor o menor grado, una relación de amor y de odio, y que el entender, aceptar y obrar en consecuencia con este hecho es una paso importante para mejorar toda relación, para amar mejor. Y saber amar es saber vivir.

 Es un libro de vivencias ecológicas en los Andes y el Himalaya, en desiertos y mares, en lecciones zen y en tradiciones aborígenes, siempre en medio de la naturaleza con los sentidos abiertos y el cuerpo en unidad con el alma. "Y la mariposa dijo: -Os avisé. Me marcharé si no devolvéis el verde a la tierra, y ya no me veréis."

"Me va tan bien con los ángeles que me tomé el trabajo de recoger casi todos los textos en que la Biblia habla de ellos, y a cada uno le puse una reflexión breve, personal y sentida desde el Ángel del Paraíso en el Génesis hasta el Ángel del Libro en el Apocalipsis, pasando por el Ángel de los Sueños y el Ángel de la Espera, y tantos otros que nos acompañan, nos cuidan, nos inspiran. Bienvenido a pasar un buen rato soñando con alas". Carlos González Vallés.

Hablamos de nuestra vida espiritual, intelectual, social. Menos hablamos de nuestra "vida corporal, orgánica, material", y sin embargo nuestro cuerpo es parte esencial de nuestro ser en el que influye radicalmente con su bienestar y malestar. Trabar amistad con nuestro cuerpo es fuente de plenitud de vida. Nuestros sentidos son nuestras puertas al universo, que nos sitúan en la creación y nos relacionan con el entorno en que vivimos. Este libro contiene la teoría que hace de los sentidos los "instrumentos del presente", y la práctica en ejercicios sencillos que ayudan a recobrar el contacto orgánico que mucho habíamos perdido, y que nos trae paz y salud al cuerpo y a la mente. Es la "espiritualidad moderna" del "organismo entero".

"Me gusta pronunciar la palabra en voz alta. Transparencia. Que llene el aire con su sonido mientras me llena el alma con su sentido. Transparencia. Dejar que lo que es, se vea". Carlos González Vallés.

Bertrand Russell dijo algo que a los cristianos nos hace pensar. Declaró suavemente lo siguiente: "En mi experiencia y en mi observación, no he notado que los cristianos sean más felices o mejores personas que los no cristianos." Con humildad y realismo, este libro busca una respuesta a ese reto en las palabras de Jesús: "He venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia." Esa abundancia de vida, en fe interior y alegría abierta, en el entorno familiar y en la oficina profesional, en juventud y en madurez, ha de ser nuestra característica como testigos actuales de quien vino a traer esa plenitud.

"Los ángeles están de moda", cantó Marina Rossell en una de sus más populares canciones. No podía ser menos, dada su cercana compañía y su simpatía contagiosa. El autor habla mucho con su Ángel de la Guarda, y con su permiso ha contado algunas de sus ocurrencias, sus travesuras, sus andanzas y sus comentarios a lo que hace el autor, que no siempre son halagadores, pero siempre iluminan y ayudan, y casi siempre le hacen reír.

El autor teje, alrededor de siete palabras fundamentales, una autobiografía informal, en exposición personal e intimidad artística, en la cual nos regala su vida, retándonos a ser mejores cada día.

La vida está hecha de decisiones. Por eso saber escoger es saber vivir. Una decisión equivocada deja en la vida cicatrices de resentimiento y amargura, mientras que una elección acertada nos abre avenidas de satisfacción y alegría. A multiplicar las buenas decisiones nos ayuda el equilibrio interior, la mirada abierta, el contacto extenso y el riesgo calculado. Como las decisiones, grandes o pequeñas, son diarias, nos urge crear en nosotros el ambiente que nos haga caminar por la vida acertando en cada encrucijada. Cuanto antes nos entrenemos en ello, mejor.

 

¿Cómo ser auténticos? Comenzando a serlo, comienza a serlo con empeño y verás cómo te vas abriendo camino hasta que puedas hacerlo cada vez más y más.

"Este es el primer libro que escribí en castellano. después de haber escrito unos setenta y cinco en guyaratí. Di un curso de conferencias al claustro de profesores jesuitas de la Universidad de Loyola en Hyderabad, India, sobre convivencia profesional, y las escribí luego en inglés a ruegos de mi editor indio. Al poco tiempo me llegó de España la petición de permiso para traducir el libro al castellano y publicarlo. Lo traduje yo mismo., y fue el comienzo de mis publicaciones en castellano. Habla de la convivencia, que es el mayor gozo y el mayor reto de la vida. Trata de la amistad, la intimidad, la envidia, el poder. Cayó bien, porque ese libro me lanzó a los que luego le han seguido como nunca me imaginé entonces le iban a seguir". Carlos González Vallés.

Esas siete palabras son: Transparencia, Credibilidad, Creatividad, Intimidad, Asombro, Tierra, ¡Sí! Alrededor de cada una de ellas se entreteje un capítulo autobiográfico con los ecos que esa palabra despiertan en la memoria del autor, en sus ilusiones y en sus sueños. Fue escrito en una semana como respuesta a la invitación de un sabio editor que le propuso la idea de escoger siete palabras que surgieran espontáneamente de su mente y glosarlas a vuelapluma.

La tesis del libro es que es necesario ser cristianos en las nuevas condiciones del mundo.

Dice el autor “Este es el libro que más consuelo ha traído a mi vida. Estudié los salmos con los mejores comentarios clásicos y modernos que encontré en mi carrera, los aprendí a usar como base de mi oración, personal o en grupo, y vi la facilidad que traían y la eficacia que demostraban en adaptarse a todas las ocasiones de la vida. Llegué a hacerme un resumen breve que me permitía encontrar al instante un salmo para cada momento. La lluvia que caía inesperadamente mientras rezábamos, un gozo o un dolor en la familia, momentos de alegría y de sorpresa, depresiones penosas, profundidad de la conciencia humana, diálogo confidencial con Dios.”

"Sal de tu tierra y de tu parentela", dijo Dios a Abraham, "y ve a la tierra que yo te mostraré". Nuestra vida es una andadura prolongada hacia esa tierra de trabajo y esfuerzo, de familia y sociedad, de promesa y de fe que vamos descubriendo poco a poco como nuestro padre Abraham, para poseerla como prenda inicial en esta vida, y esperarla como gozo final en la eterna. Este libro describe de manera práctica y vivida las etapas de la fe en sus luces y sus sombras para acompañar nuestra peregrinación con alegría.

Premios

1978 - Medalla de Oro Ranyitram, supremo galardón de la literatura y cultura guyaratí.

1995 - Acharya Kakasaheb Kalelkar Award For Universal Harmony de  Nueva Delhi.

1997 - Ramakrishna Jaidayal Harmony Award de Nueva Delhi, por su vida y trabajo a favor del mutuo entendimiento, aprecio y unidad entre pueblos de distintas lenguas, culturas y regiones.