Montevideo, Uruguay , 1902 , 1964

Felisberto Hernández fue un compositor y pianista de renombre y uno de los más grandes escritores latinoamericanos del siglo XX. Empezó a estudiar piano a los nueve años, fue alumno de Clemente Colling y dio clases y conciertos por todo su país. En 1925 publicó el libro Fulano de tal y, a partir de entonces, abandonó progresivamente la música para dedicarse por completo a la escritura. Residió dos años en París, becado por el Gobierno francés. Su obra, en la que se mezclan vivencias personales y lugares reales con elementos puramente fantásticos, ha sido muy admirada por autores de la talla de Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti, Gabriel García Márquez e Italo Calvino, que consideraban a Felisberto Hernández como un maestro.

  • "Felisberto Hernández es un escritor que no se parece a ninguno: a ninguno de los europeos y a ninguno de los latinoamericanos; es un 'atípico' que escapa a toda clasificación y encasillamiento pero se presenta como inconfundible con sólo abrir la página". Italo Calvino
  • "Si no hubiese leído las historias de Felisberto Hernández en 1950, hoy no sería el escritor que soy". Gabriel García Márquez
  • "Lo que amamos de Felisbero es la llaneza, la falta total de empaque qeu tanto alimdonó la literatura de su tiempo”. Julio Cortázar

Bibliografía

Novela

Novela inconclusa y publicada tras la muerte del autor. Al igual que Por los tiempos de Clemente Colling El caballo perdido, este escrito forma parte del ciclo de evocación autobiográfica que vino a enlazar Felisberto Hernández. 

«No es casual que la abrumadora mayoría de sus relatos haya sido escrita en primera persona (pero Las Hortensias, gran excepción, parecería volcarlo igualmente en el personaje central del cuento en lo que toca a las pulsiones más hondas, acaso las más inconfesables dentro del contexto de su ambiente y de su tiempo). Basta iniciar la lectura de cualquiera de sus textos para que Felisberto esté allí, un hombre triste y pobre que vive de conciertos de piano en círculos de provincia, tal como él vivió siempre, tal como nos lo cuenta desde el primer párrafo. Pero apenas lo reconocemos una vez más (...), en ese reconocimiento que sólo ha tomado unos pocos párrafos se instala ya lo otro, el salto fulgurante a lo único que vale para él: el extrañamiento, la indecible toma de contacto con lo inmediato, es decir con todo eso que continuamente ignoramos o distanciamos en nombre de lo que se llama vivir.» Julio Cortázar

«Primero se veía todo lo blanco: las fundas grandes del piano y del sofá y otras, más chicas, en los sillones y las sillas. y debajo estaban todos los muebles; se sabía que eran negros porque al terminar las polleras se veían las patas. —Una vez que yo estaba solo en la sala le levanté la pollera a una silla; y supe que aunque toda la madera era negra el asiento era de un género verde y lustroso. Como fueron muchas las tardes en que ni mi abuela ni mi madre me acompañaron a la lección y como casi siempre Celina —mi maestra de piano cuando yo tenía diez años— tardaba en llegar, yo tuve bastante tiempo para entrar en relación íntima con todo lo que había en la sala. Claro que cuando venía Celina los muebles y yo nos portábamos como si nada hubiera pasado...»

Reconstrucción de la vida y contexto histórico de quien fuera el primer maestro de música del autor.

Novela corta que parte de la situación en la que se encuentra un escritor que no tiene asunto para su obra.

Obra en la que el autor juega con lo que se ha venido a llamar "la simultaneidad extraña". Reminiscencia de su época de músico, la narración progresa a través de la yuxtaposición de las experiencias contadas por un personaje que a veces és joven, y otras, niño.

Obra muy breve que incluye los textos  Prólogo, Cosas para leer en el tranvía, Diario y Prólogo de un libro que nunca pude empezar.

Relatos

Conjunto de narraciones de inteligencia punzante, protegida por altos muros de ironía.

Felisberto Hernández corresponde a esa anómala especie espiritual que Rubén Darío llamó «raros» y Julio Cortázar «cronopios». Pianista itinerante, su producción literaria está vinculada a sus recuerdos de infancia y juventud más temprana. Este libro reúne una selección de sus mejores relatos.

“Las aventuras de un pianista paupérrimo, en quien el sentido de lo cómico transfigura el amargor de una vida amasada con derrotas, son el primer apunte del que parten los cuentos de Felisberto Hernández. Pero éste es sólo el punto de partida. Lo que desata la fantasía de Hernández son las inesperadas invitaciones que abren al tímido pianista las puertas de misteriosas casas, de quintas solitarias donde moran personajes ricos y excéntricos, mujeres llenas de secretos y neurosis.” Italo Calvino

Este conjunto de cuentos de Felisberto Hernández culmina el universo ficcional del autor. Narra eficazmente unas historias sencillas y elabora una sólida respuesta a los problemas que nos plantea el viejo y renovado anhelo de leer y escribir.

Incluye siete cuentos y una breve obra dramática.

Antología / Selección

Una primera versión de las obras completas la empezó a publicar en 1965 la editorial Arca de Montevideo.

  • Las hortensias y otros cuentos (2004). Universidad Nacional Autónoma de México.
  • Las Hortensias y otros relatos (2009). El Cuenco de Plata
  • Selección de Prosa (2006). Suhrkamp. En alemán.
  • Cuentos Reunidos (2009). Eterna Cadencia
  • Cuentos (2006). Cosac & Naify. En portugués
  • Cuentos selectos (2010). Corregidor
  • Los libros sin tapas (2010). El cuenco de Plata
  • El caballo perdido y otros cuentos (2010). Ministerio de Relaciones Exteriores, Consejo de Educación Técnico Profesional, Universidad del Trabajo del Uruguay, Fundación Felisberto Hernández.
  • Antología (2011). P.I.W. En polaco.
  • Cuentos Reunidos (2011). Oficina do Livro. En portugués