Barcelona, España , 1929 - Barcelona, España , 1990

Jaime Gil de Biedma es autor de una obra poética breve pero de muy alta calidad que lo ha situado entre los poetas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Perteneciente al llamado “grupo poético del 50” (en el que coincide con su gran amigo Carlos Barral) y a la corriente literaria conocida por el nombre de “poesía de la experiencia” - concepto que él mismo introdujo en España durante los años sesenta-, su obra comprende también ensayo y memorias. El conjunto de su contribución poética se reúne en Las personas del verbo, que, aunque no alcanza el centenar de poemas, ha traspasado la barrera de su generación y es una de las obras más leídas e imitadas de la actualidad.

  • "Jaime Gil de Biedma incorporó en su obra una serie de trazos diferenciales, como la peculiar intensidad de su tono, su asimilación de una tradición cultural más amplia que la estrictamente hispánica y su esmeradísima perfección formal." El País

Bibliografía

Poesía

La poesía completa de uno de los poetas españoles más leídos e influyentes. Su obra que ha contribuido a modernizar la poesía de nuestro tiempo entroncando la poesía de lengua española con la tradición poética inglesa del monólogo dramático. ¿Como puede la poesía alimentarse de la fuerza vivificante del habla cotidiana, sin por ello dejar de ser poesía? Gil de Biedma corta las palabras de su hábitat natural y las hace poema.

Un primer intento de escape de la poesía a través de la "poesía de la experiencia". Bajo el aspecto directo de sus poemas, esconde un deseo de transformar la realidad literal que aparece en ellos, dentro de lo que el propio poeta llama su "imposible propensión al mito". Junto con esto, la poesía se caracteriza por un tono hedonista y vital al que acompaña una aguda conciencia del paso del tiempo, que será tanto mayor cuanto más avance en su obra.

El lector puede recorrer la evolución personal del  autor, comparando el primer poema, donde invoca a sus compañeros de viaje, «señoritos de nacimiento», con las últimas composiciones presididas por los recuerdos de infancia, adolescencia, el amor o el juego de hacer versos. Al final del libro ha roto definitivamente con la poesía social.

El propio Jaime Gil de Biedma hizo retirar la edición de este libro, por una crítica en la prensa donde se insinuaba veladamente su homosexualidad.

Los temas de este poemario son la infancia y las adolescencia, las amistad, la ciudad y el amor terminado. Narración poética de la crisis final de su adolescencia. Los últimos poemas son de denuncia social contra la opresión de la dictadura española.

En esta escueta publicación de no más de doce poemas, editada por la revista Laye, el autor demuestra su asimilación de la poesía anglosajona, además de poner de manifiesto su rebeldía política contra el franquismo. En ella también se desprende la experimentación con el material estético, que con el tiempo daría coherencia y solemnidad a su producción posterior. Solamente seis de los poemas fueron recopilados en antologías posteriores.

No ficción

Recoge su obra crítica de 1955 hasta 1979 y se refleja su evolución literaria, el desapego de Cántico, de Jorge Guillén y los estudios meticulosos que hizo sobre Baudelaire, Cernuda y Auden, entre muchos otros. En esta obra combina una conciencia crítica con el impulso lírico para realizar una obra digna. Mezcla de reflexión con ingenio poético.

La presencia de Guillén en la poesía de Gil de Biedma no debe ser entendida como aceptación incondicional de la “poesía pura”; del poeta de Cántico Gil de Biedma tomará una apreciación del lenguaje poético y del estilo que se irá depurando en visión general de la poesía. La presencia de Guillén se manifiesta más en la mirada del poeta que en sus textos; más en la forma de mirar que en lo que descubre la mirada.

Biografía / Memorias

Poco antes de morir, Jaime Gil de Biedma dejó lista la versión íntegra de su diario de juventud, que se publicó en 1991 con el título de Retrato del artista en 1956, al que en esta edición, prologada y anotada por Andreu Jaume, se le añaden otros tres que escribió años más tarde y que habrían permanecido inéditos hasta ahora. El primero cubre un periodo comprendido entre 1959 y 1965, una época decisiva en su vida y en la que alcanzó la madurez poética. El segundo es un diario de 1978, momento en que el poeta, después de abandonar casi la poesía a finales de los años sesenta, intentó volver a escribir. Y el último es un breve dietario que Gil de Biedma llevó en una clínica de París, en octubre de 1985, cuando fue ingresado para recibir tratamiento contra la enfermedad que acabaría con su vida, en enero de 1990.

Antología / Selección

Esta antología poética incluye un CD con poemas recitados por el autor.

Su poesía viene a ser la búsqueda y la invención de una identidad consciente del irreparable paso del tiempo, a la vez que se aferra, mitificándolos, a los fugaces instantes de felicidad y afirmación, tanto personal como social, que ese mismo tiempo depara. Selección de poemas preparada por Dionisio Cañas.

Su quehacer literario, marcado por el rigor, la lucidez y el hedonismo, se centra en el conflicto entre ética personal y realidad social, la construcción de la propia identidad con materiales rescatados del pasado cultural, histórico y familiar, el paso del tiempo y la experiencia amorosa.

"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante".

—Jaime Gil de Biedma, fragmento de No volveré a ser joven.

Preparada por Shirley Mangini González, esta antología permite apreciar desde principio a fin la trayectoria de una labor creadora caracterizada por la búsqueda de la perfección y que eleva la experiencia individual del escritor al nivel de significación de la vida de todos los hombres.

Considerada la primera antología de la poesía de Gil de Biedma.

Otros géneros

Reúne la correspondencia literaria escrita por Gil de Biedma entre 1951 y 1989, desde el despertar de su vocación poética hasta los últimos meses de su vida. El libro constituye una verdadera autobiografía intelectual. Jaime Gil de Biedma fue un extraordinario corresponsal, dueño siempre de un infalible sentido estético, tremendamente lucido, irónico, mordaz, sentimental a veces. En sus cartas encontramos el mismo rigor, la insobornable exigencia e incluso, en ocasiones, el tono que inspiró buena parte de su poesía. 

Edición de Nicanor Vélez. Prólogo de James Valender. La producción poética de Jaime Gil de Biedma es intensa y exigente. Fruto del diálogo con la creación poética son, por un lado, Diario del artista en 1956, que escribió con el propósito de adiestrarse como prosista; y por otro, El pie de la letra, sus brillantes ensayos sobre poesía. El volumen se cierra con un Apéndice que recoge traducciones y más de una docena de entrevistas.

Las dos conferencias que forman este volumen fueron impartidas por el autor en 1993. Las reflexiones poéticas de Gil de Biedma en este libro son de índole variada, pero de un indudable interés. La primera de sus conferencias está dedicada a su experiencia como lector: Leer poesía. La segunda, a su labor creadora, Escribir poesía, y nos explica no sólo cómo leer o escribir poesía, sino también busca cuestiones tan eternas como qué es la literatura o la utilidad de la poesía, cómo piensa el poema y cómo lo confecciona y lo termina.

Fue voluntad expresa de Jaime Gil de Biedma que este diario llegara a la imprenta después de su fallecimiento. Las tres partes que lo componen (Las islas de Circe, Informe sobre la administración general en Filipinas y De regreso a Ítaca), no sólo constituyen el relato, inteligente y brillante, de los avatares personales, laborales y creativos experimentados a lo largo de casi un año por el poeta, en plena juventud, sino que ofrecen una visión del mundo, de la literatura y del tiempo social y político en el que le ha tocado vivir, que completa, ilumina y agiganta la lectura de su obra poética.

Da cuenta de una convalecencia por una afección tuberculosa