Ovalle, Chile, 1949 - Oviedo, España , 2020

Luis Sepúlveda estudió teatro en la Universidad de Chile y Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Heidelberg. Comprometido políticamente con los movimientos de izquierda, tras el golpe militar en Chile fue encarcelado, torturado y condenado a veintiocho años de cárcel, pero pudo exiliarse gracias a las gestiones de Amnistía Internacional. Trabajó como corresponsal de prensa en Angola, Mozambique, Cabo Verde y Centroamérica, y fue activista en numerosas causas, entre las que destaca su colaboración con Greenpeace. A raíz de la publicación de su novela Un viejo que leía novelas de amor (1992), con ventas millonarias, se convirtió en uno de los escritores latinoamericanos más leídos en todo el mundo. Con Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, también adaptada al cine, Sepúlveda se convirtió en un clásico vivo para muchos jóvenes y escolares. Ha recibido numerosos premios, como el Premio Internacional Grinzane Cavour, el Tigre Juan, el Premio France Culture Etrangêre o el Premio Taormina for Literary Excellence, entre otros. Junto a su mujer, la poeta Carmen Yáñez, residió en  Asturias, desde 1997 hasta su muerte, el 16 de abril de 2020.

Bibliografía

Guion

El funeral de Neruda El funeral de Neruda, 2013

Antología / Selección

Komplot: Primera parte de una antología irresponsable Komplot: Primera parte de una antología irresponsable, 1995

Novela

Una historia de amor por la naturaleza, contada por la voz de la ballena blanca protagonista. Una fábula para lectores de todas las edades.

De una concha que un niño recoge en una playa chilena, al sur, muy al sur del mundo, una voz se eleva, cargada de recuerdos y sabiduría. Es la voz de la ballena blanca, el animal mítico que durante décadas ha custodiado las aguas que separan la costa de una isla sagrada para las personas nativas de ese lugar, la Gente del Mar. El cachalote, la criatura más grande de todo el océano, ha conocido la inmensa soledad y la enorme profundidad del abismo, y ha dedicado su vida a cumplir fielmente la tarea que le confió otro cachalote anciano: una tarea misteriosa y crucial, el resultado de un pacto que ha atado a las ballenas y la Gente del Mar. Para honrarlo, la gran ballena blanca tenía que proteger esa parte del mar de otros hombres, los extraños que con sus barcos vienen a llevárselo todo, sin respeto alguno por el entorno natural. Fueron ellos, los balleneros, quienes contaron la historia de la temida ballena blanca hasta ahora, pero ha llegado el momento de que ella hable por sí misma y deje que su antigua voz nos llegue como el lenguaje del mar.

Una enternecedora fábula para los tiempos acelerados que vivimos.

Los caracoles que habitan el País de los Dientes de León llevan una vida apacible, lenta y silenciosa, al abrigo de animales y otros peligros. Entre ellos se llaman simplemente «caracoles». Hasta que uno de ellos considera injusto no tener nombre, y quiere saber por qué son tan lentos. A pesar de los consejos de todos, el caracol Rebelde decide emprender un viaje en el que se encontrará con un melancólico búho, una sabia tortuga y unas hormigas muy organizadas. En su aventura, en la que estará en juego la vida de sus camaradas, Rebelde conocerá la importancia de la memoria y la verdadera naturaleza del valor.

 

Una fábula emotiva y alentadora para jóvenes de 8 a 88 años.

Es difícil para un perro pastor alemán que vive al servicio de un grupo humano no añorar la libertad que conoció como cachorro. Y sobre todo no sentir nostalgia por todo lo que perdió en sus vivencias con los mapuches, los indios de la Araucanía en Chile. Y es que nuestro perro se cayó en la nieve y, rescatado por un jaguar, fue a dar en un poblado mapuche. Allí creció con su compañero Aukamañ, el niño indio que era como un hermano para él, y allí aprendió a respetar a la naturaleza y a todas sus criaturas. Sin embargo, ahora debe obedecer las órdenes de aquellos para los que trabaja y dar caza a un fugitivo misterioso, escondido más allá del río. ¿Adónde nos llevará la caza? El destino está escrito en su propio nombre, Leal, y le llevará a una situación que pondrá a prueba, pasado tanto tiempo, su fidelidad a viejos lazos de afecto.

Con ilustraciones de Noemí Villamuza.

La extraordinaria historia de amistad entre un gato, su dueño y un simpático ratón mexicano.

Mix es el gato de Max, un joven estudiante que lo siente como un verdadero amigo: los dos han vivido cientos de aventuras y han aprendido a la vez creciendo juntos. Pero cuando Max acaba sus estudios y empieza a trabajar, Mix pasa mucho rato solo. Además, con la edad, Mix se ha quedado ciego. Sin embargo, en el momento más inesperado aparece un nuevo amigo, un simpático ratón mexicano que nos hace ver la importancia de la amistad, y qué gratificante es cuando esta sucede entre diferentes. He aquí una espléndida lección sobre la hermandad entre especies y el respeto frente a la posesión. Como dice Sepúlveda: «Siempre me han gustado los gatos. En realidad, me gustan todos los animales, pero con los gatos tengo una relación especial. Hace muchos años conocí a un astrólogo chino que me dijo: “Alguna vez, en una vida pasada, fuiste un gato muy feliz, porque eras el gato favorito de un mandarín”».

Premio Primavera de Novela 2009

En un viejo almacén de un barrio popular de Santiago de Chile tres sexagenarios esperan impacientes la llegada de un hombre. Cacho Salinas, Lolo Garmendia y Lucho Arencibia, tres antiguos militantes de izquierda, derrotados por el golpe de estado de Pinochet, condenados al exilio y al desarraigo, vuelven a reunirse treinta y cinco años después, convocados por Pedro Nolasco, un antiguo camarada al que esperan para ponerse a sus órdenes y ejecutar una temeraria acción revolucionaria. Pero cuando Nolasco se dirige a la cita en el almacén, muere de forma grotesca, golpeado por el destino ciego en forma de un tocadiscos lanzado desde una ventana en medio de una violenta discusión conyugal. El plan parece haberse ido al garete por la muerte del líder hasta que Garmendia se dirige a sus compañeros y, recordando la expresión favorita de su difunto compañero, les dice: “¿Qué, nos la jugamos?”.

La sombra de lo que fuimos es un virtuoso ejercicio literario puesto al servicio de una emotiva historia crepuscular y una reivindicación de los perdedores. Una novela escrita con el corazón y con el estómago, que no puede dejar de conmover al lector, arrancar su sonrisa y hasta su carcajada y, a la postre, hacerle reflexionar.

 

Un thriller internacional y una indagación histórica sobre los verdugos que trabajaron para la dictadura chilena.

Juan Belmonte vive en el sur de Chile, frente al mar, llevando una vida sencilla y casi anónima, acompañado de algún amigo insobornable y de sus recuerdos de viejo guerrillero que ha trabajado también como agente y ha aceptado encargos de algunos de sus viejos mandos. Después de dar con las monedas de oro que evadieron unos nazis de la prisión de Spandau, Juan Belmonte recibe una llamada: debe localizar a los que quieren rescatar a un preso en el Chile de Bachelet. Se trata de un famoso torturador, descendiente de cosacos, que sabe mucho sobre quienes apoyaron la dictadura de Pinochet y lo protegieron durante este periodo. Pese a sus contactos, Juan Belmonte nunca se ha jugado tanto la piel.

El fin de la historia revalida a Luis Sepúlveda como un gran narrador, experto y ágil, capaz no sólo de trazar una peripecia pegada a la actualidad, sino de desplegar ante el lector sus conexiones históricas con la Revolución rusa y con el ejército de cosacos, que juraron un odio anticomunista feroz.

Novela epistolar escrita a cuatro manos  con el escritor uruguayo Mario Delgado Aparaín.

Los hermanos Grim -mellizos en realidad- fueron dos tipos que pasaron por Chile y Uruguay sin que de ellos quedaran más que retazos aleatorios de sus vidas y obras, en un todo confuso y acaso chismoso que los reduce a sus peores cuentos. Por fortuna para los amantes de las sagas gauchescas y la poesía a caballo, Luis Sepúlveda y Mario Delgado Aparaín consiguieron, mediante la invalorable colaboración de los profesores Orson C. Castellanos, Segismundo Ramiro von Klatsch y José Sarajevo, firmar a tiempo esta crónica temporal que retrata los misteriosos orígenes y efímero paso por las tierras del sur del mundo, de los hermanos Grim -mellizos en realidad-, dos juglares criollos, músicos iconoclastas, poetas autodidactas, payadores heterodoxos, jinetes clásicos y cantores de una realidad que, por culpa de la escasa trascendencia de su legado, continúa siendo un misterio que subyuga a los viajeros. 

George Washington Caucamán, detective de origen mapuche y gatillo ligero, es destinado a Santiago de Chile, y allí lo arrinconan en la unidad de delitos sexuales. Aunque se sienta un poco perdido y añore las tierras patagónicas, Caucamán no se deja arredrar y empieza a investigar un caso de llamadas anónimas a una “línea caliente” de sexo. Dos datos hacen especialmente inquietante el caso: la chica de la Hot Line es una exiliada que acaba de regresar al país: y las llamadas parecen relacionadas con las torturas de la dictadura pinochetista. 

Un adolescente, enardecido por la lectura de Moby Dick, aprovecha las vacaciones de verano para embarcarse, en los confines australes de América, allí donde se termina el mundo, en un ballenero que por primera vez le llevará por esos mares donde todavía navegan legendarios héroes de verdad y de mentira. Muchos años después, el joven chileno, ya convertido en adulto y residente al otro lado del planeta, periodista y miembro activo del movimiento Greenpeace, vuelve inesperadamente a los lejanos parajes de su escapada juvenil por una razón muy distinta, pero tal vez igualmente romántica: barcos piratas están depredando la fauna marítima que habita las gélidas e impolutas aguas del mundo del fin del mundo. Hay que seguir las huellas sanguinarias del feroz capitán Tanifuji, encontrar pruebas, denunciarlo, impedir la barbarie y salvar a Sarita, atrapada en una enmarañada red de oscuros intereses internacionales. La solitaria obsesión del capitán Ahab por una ballena enorme ha dado lugar al exterminio sistemático e indiscriminado de una banda de modernos corsarios.

Luis Sepúlveda prometió un día a sus dos hijos escribir una historia sobre lo mal que gestionamos los humanos nuestro entorno, lesionando la naturaleza y lesionándonos a nosotros mismos. Así nació esta historia, que cuenta las aventuras de Zorbas, un gato «grande, negro y gordo», cuyo inquebrantable sentido del honor lo conduce un día a comprometerse a criar un polluelo de gaviota.

Su madre, una hermosa gaviota, atrapada por una ola de petróleo vertido en el mar por un buque varado, justo antes de morir deja en prenda a Zorbas el huevo que acaba de poner. Zorbas, que es gato de palabra, cumplirá sus dos promesas: no sólo criará al polluelo, sino que le enseñará a volar. Los amigos de Zorbas, Secretario, Sabelotodo, Barlovento y Colonello, le ayudarán en una tarea que, como se verá, no estan fácil como parece, y menos para una bandade gatos más acostumbrados a hacer frente a la dura vida en un puerto como el de Hamburgo que a ejercer de padres de una cría de gaviota.

En los años sombríos del nazismo, desaparecen de un rincón secreto de la prisión de Spandau unas valiosísimas monedas de oro. Casi cincuenta años después, caído el Muro de Berlín, dos personajes oscuros pero poderosos, con un pasado político turbio, contratan cada uno por su lado a dos «antiguos combatientes», Juan Belmonte -el que tiene nombre de torero- y Frank Galinsky. En «paro» laboral e ideológico, ambos deben partir en busca de un botín robado que nadie se atreve en realidad a reclamar oficialmente. Belmonte acepta el encargo por amor a Verónica; Galinsky, por un viejo hábito de obediencia militante cuyo ideal es ahora el de enriquecerse «como todos los demás». Al mismo tiempo, al otro lado del mundo, un viejo humilde y solitario recibe un misterioso mensaje…

¿Llegarán a enfrentarse Belmonte y Galinsky ? ¿Existe realmente el tesoro ? En tiempos implacables como los que vivimos, ¿vencerá el amor o la codicia ?

Premio Tigre Juan

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.

Relatos

Esta colección, editada por Bruno Arpaia, quien fue también gran amigo del escritor sudamericano, presenta, por primera vez en un solo volumen, todos sus cuentos, algunos inéditos. Son historias que parten de los recuerdos, de las vivencias recientes y pasadas, del mundo actual y del que ha desaparecido: en ellas encontramos las características del mejor Sepúlveda, la aventura y la política, el amor y la guerra, los viajes y utopía. Cada reflexión, cada queja, cada recuerdo se convierte, en estas páginas, en una historia fascinante, llena de emociones diferentes y coherente con su apasionada visión del mundo. Un testimonio de responsabilidad social y de la inmensa vocación de narrador de un hombre que, muy joven, descubrió y reconoció "el horizonte más infinito: el de la creatividad literaria".

 

Tras navegar por los canales patagónicos que confluyen en el estrecho de Magallanes, un pequeño comerciante palestino desembarca en Puerto Edén, vende las prendas y objetos que lleva en su fardo y se dirige luego a una pulpería; allí, ante algunos galeses, polacos y gallegos, «el Turco», como le han apodado, empieza a narrar un relato muy antiguo sobre mercaderes fenicios... El hombre se llama Aladino Garib, y es el protagonista del cuento que da título a esta nueva obra de Luis Sepúlveda. «Porque mientras los nombremos y contemos sus historias, nuestros muertos nunca mueren», dice el personaje de otro de los cuentos.

Y para rescatar del olvido momentos, lugares y existencias irrepetibles ha escrito Luis Sepúlveda La lámpara de Aladino, una lámpara de la que surgen, como por arte de magia, doce cuentos magistrales. La Alejandría de Kavafis, Ipanema en carnavales, un Hamburgo frío y lluvioso, la Patagonia, el Santiago de Chile de los años sesenta o la recóndita frontera de Perú, Colombia y Brasil son algunos de los escenarios de La lámpara de Aladino. En estos doce relatos, que son cada uno de ellos una novela en miniatura, Luis Sepúlveda da vida a personajes inolvidables y a las historias más hermosas que se hayan contado en muchos años. Prometedoras citas que nunca tendrán lugar, historias de amor que se prolongan a lo largo de los años, encuentros con la muerte en medio del bullicio, viejos hoteles en los confines del planeta que atraen a los más peculiares viajeros, hombres que arrastran vidas únicas por medio mundo, una reunión de personajes surgidos de la célebre novela Un viejo que leía novelas de amor... 

Con Diario de un killer sentimental y Yacaré, dos novelas cortas reunidas aquí en forma de libro, Luis Sepúlveda se adentra de lleno en el género policiaco que tanto le ha gustado desde siempre. Si, en la primera, el asesino a sueldo infringe con su enamoramiento todas las normas de su implacable profesión, en la segunda, el investigador de una compañía de seguros no puede evitar saltarse a la torera los límites de su misión, dejándose llevar por su fino olfato de antiguo agente de policía. Y, mientras el asesino a sueldo conduce al lector desde París a Madrid y desde Estambul a México en busca de su futura víctima -un blanco nada fácil de encontrar ni de definir-, el investigador de la compañía de seguros, tras cambiar su cálida y tranquila oficina de Zurich por las gélidas calles de Milán, se introducirá en el desconocido mundo de los indios anaré, misteriosos habitantes del sur de Brasil cuya existencia gira en torno a los yacarés, pequeños cocodrilos que, como se verá, valen su peso en oro.

El talento narrativo de Luis Sepúlveda se despliega con maestría en los cuentos que componen el volumen. Todos sus personajes —víctimas de un desencuentro, de un desliz o un malentendido— viven, quizá sin saberlo, ese instante fugaz en que se decide una existencia entera. Unas veces, sus desventuras hacen sonreír; otras veces, cuando se convierten en cruel espejo de la realidad, hacen pensar. Y entretanto, a lo largo de las páginas, Sepúlveda introduce al lector en misteriosas intrigas o extrañas conspiraciones, lo conduce a desiertos remotos o calles populosas, a cafés portuarios o librerías de viejo, lugares poblados de seres estrafalarios, desmesurados o insignificantes, pero todos ellos situados al borde del precipicio.

Poesía

Con Mario Delgado, José Manuel Fajardo, Mempo Giardinelli, Hernán Rivera Letelier y Antonio Sarabia.

Obra periodística

«Tá, se dice en uruguayo cuando se trata de afirmar con énfasis y tá respondió Mario Benedetti cuando la decencia preguntó si había que jugarse por los pobres, por los débiles, por los condenados de la tierra, por los que no tenían derecho a la alegría, por los que soñaban con una existencia justa, por la palabra mañana llena de sentido.» Esta frase que da comienzo a una de las historias que Luis Sepúlveda nos cuenta en este hermoso y cálido libro resume perfectamente tanto el espíritu que guía la vida del autor chileno-gijonés, como sus palabras. Palabras seguras, potentes pero susurrantes, que siempre nos interrogan sobre el estado del mundo y de las gentes que lo habitamos. Es esa interrogación constante lo que ha consagrado a Luis Sepúlveda como uno de los más originales escritores de nuestra lengua. Es a través de estas historias y de sus relatos, cortos pero muy intensos, que llega a emocionarnos hasta dejar huella. En estas veinticinco historias nos trasladamos a diversos escenarios, a distintas situaciones, a países de aquí y de allá, pero las palabras del autor nos remiten siempre a un mismo territorio literario: el territorio de los derrotados que se niegan a aceptar tal derrota. Un territorio nada desconocido para los lectores de Luis Sepúlveda que, en este libro, se reencontrarán con algunos de los mejores pasajes de toda su extensa obra literaria.

La deslumbrante y evocadora prosa de Luis Sepúlveda resucitando el encanto de lo que olvidamos, de lo que perdemos.

 «La selva apaga su intenso color verde. El tucán clausura el brillo de sus plumas. Las pupilas del coatí dejan de reflejar la inocencia de los frutos. La infatigable hormiga suspende el traslado del mundo hasta su cónica morada. El yacaré decide abrir los ojos para que las sombras le muestren aquello que evitó ver durante el día. El curso del río se torna apacible, ingenuo de su terrible grandeza». Ese hombre que dispone sobre la playa sus amuletos protectores, las piedras verdes y azules que mantendrán al río en su lugar, ese hombre es mi hermano, y con él miro la luna que a ratos se muestra entre las nubes bañando de plata las copas de los árboles. Le escucho musitar: Todo es como debe ser. La noche aprieta la pulpa de los frutos, despierta el deseo de los insectos, calma la inquietud de las aves, refresca la piel de los reptiles, ordena danzar a las luciérnagas. Sí. Todo es como debe ser».

Las breves semblanzas de personajes y momentos vividos por Luis Sepúlveda publicados a lo largo de un año en el diario El País.

Guion

Guion teatral escrito junto a Renzo Sicco.

Antología / Selección

Antología de cuentos con Nuria Barrios, Mario Delgado Aparaín, José Manuel Fajardo, Mempo Giardinelli, Alicia Giménez-Barlett, José Ovejero, Antonio Sarabia y Horacio Vázquez-Rial.

Otros géneros

Es una libreta de tapas negras que me acompaña siempre en sus páginas vierto mis dudas, mis asombros, y mis broncas de cada día. También pergeño artículos, capítulos de novela, cuentos, recetas de cocina, declaraciones de intenciones y recordatorios de compromisos que generalmente olvido. Al revisarlas durante la breve ceremonia de adiós antes de inaugurar una nueva, miro lo escrito y suelo descubrir que no he perdido la capacidad de asombro. 

Los muchos miles de lectores de Luis Sepúlveda ya conocen su gran pasión: viajar,  deambular por el mundo, observar a sus gentes y escuchar sus historias. Pero Sepúlveda tiene también otra pasión, podría decirse que en simbiosis con la anterior, que es la de contar él mismo, a su modo, esas historias oídas y otras que, gracias a su desbordante capacidad de fabulación, enriquecen la realidad convirtiéndola en literatura.

Pues bien, esta vez Sepúlveda nos invita a acompañarle, codo con codo, en algunos de sus periplos por las solitarias tierras de Patagonia y Tierra del Fuego. Así, conocemos a Ladislao Eznaola, vagabundo del mar en busca de un nave fantasma, a su hermano Agustín, el bardo de Patagonia, a Jorge Díaz y La voz de Patagonia de Radio Ventisquero, la ternura de Panchito y su delfín, a aviadores enloquecidos que lo transportan todo, desde vino hasta muertos, por encima de la desolada inmensidad del paisaje... El libro se abre y se cierra con dos encuentros extraordinarios del autor con Bruce Chatwin y con Francisco Coloane, escritor chileno que alimentó la imaginación inquieta del niño Sepúlveda.

Apuntes de viajes, sí, pero también un aprendizaje de cómo viajar, de cómo conocer el mundo, de cómo mirarlo y quererlo. Luis Sepúlveda prolonga en cierto modo la tradición aprendida por él en los libros de su maestro Coloane y procura contagiarnos la inmensa felicidad de la verdera aventura. No en vano termina Patagonia Express con las siguientes palabras: 

«Nunca más estaría solo. Coloane me había traspasado sus fantasmas, sus personajes, los indios y emigrantes de todas las latitudes que habitan La Patagonia y la Tierra del Fuego, sus marinos y sus vagabundos del mar. Todos ellos van conmigo y me permiten decir en voz alta que vivir es un magnífico ejercicio».

Premios

  • 2020 - Hijo Adoptivo de Gijón, a título póstumo.
  • 2016 - Premio Eduardo Lourenzo
  • 2014 - Premio Chiara a la Carrera Literaria. Italia
  • 2014 - Premio Taormina for Literary Excellence
  • 2014 - Premio Vigevano a la carrera literaria
  • 2013 - Premio Nordsud Pescarabruzzo
  • 2013 - Premio Pegaso de Oro. Florencia, Italia
  • 2009 - Premio Primavera de Novela
  • 2001 - Premio de la Crítica, Chile
  • 1997 - Premio Terra
  • 1996 - Premio Internacional Ovidio
  • 1996 - Premio Internacional Grinzane Cavour
  • 1985 - Premio Ciudad Alcalá de Henares por Cuaderno de viaje
  • 1988 - Premio Tigre Juan, por Un viejo que leía novelas de amor
  • 1992 - Premio France Culture Etrangêre, por Un viejo que leía novelas de amor
  • 1992 - Premio Relais H d'Roman de Evasion, por Un viejo que leía novelas de amor
  • 1994 - Premio Internacional Ennio Flaiano
  • 1976 - Premio Gabriela Mistral de Poesía
  • Caballero de Las Artes y las Letras de la República Francesa
  • Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulon, Francia
  • Doctor Honoris Causa por la Universidad de Urbino, Italia