Mar del Plata, Argentina , 1943 - Buenos Aires, Argentina , 1997

La prometedora carrera de futbolista de Osvaldo Soriano se vio truncada por una lesión, por lo que decidió dedicarse al periodismo. En 1973 publicó la original novela Triste solitario y final. Tras el golpe militar de 1976 se trasladó a Francia, donde residió durante los años de dictadura en Argentina, reanudó su trayectoria periodística colaborando con Página/12 y siguió publicando libros. La llegada de su obra a Argentina, por el año 1982, lo convirtió inmediatamente en el autor vivo más leído del país. Ya de vuelta del exilio, con otras cuatro novelas publicadas y varios volúmenes que recogían sus mejores crónicas periodísticas, Osvaldo Soriano se consagró como un clásico contemporáneo de la literatura argentina. Sus libros han sido traducidos a muchos idiomas, y algunos se han adaptado con éxito a la gran pantalla.

  • "Siempre seguí a Soriano, como escritor y como periodista. Era un tipo muy coherente con sus actitudes sociales, políticas y culturales. Sus libros tienen páginas estupendas, a veces declaradamente de antología; su pasión por el fútbol le hizo escribir algunos relatos realmente memorables. Soriano utiliza muy bien el humor y los tiempos." Mario Benedetti 

Bibliografía

Novela

Un escritor recorre el país en su Torino con el encargo de escribir una Guía de pasiones argentinas. Pero en realidad escribe una novela que va construyendo según el azar de sus encuentros, de sus reacciones impredecibles. Y por entre los fragmentos de este trayecto aparentemente absurdo y cargado de humor negro, puja por surgir la historia de un viaje íntimo que comienza siendo de huida y acaba siendo de reencuentro.

Carré es un agente confidencial en París al que se le encomienda la misión definitiva: encargarse del transporte y entrega del Milagro argentino, que no es más que el cadáver resurrecto y robotizado de uno de los próceres de la patria, tema con el que Soriano pasa cuentas a la chocante tradición argentina de trastear con los excelentísimos cadáveres de sus figuras señeras. En esta misión tendrá que morir, asumir personalidad y cara nuevas y enfrentarse a la oposición de servicios rivales.

El hijo de Butch Cassidy, arranca así: “El Mundial de 1942 no figura en ningún libro de historia pero se jugó en la Patagonia argentina sin sponsors ni periodistas y en la final ocurrieron cosas tan extrañas como que se jugó sin descanso durante un día y una noche, los arcos y la pelota desaparecieron y el temerario hijo de Butch Cassidy despojó a Italia de todos sus títulos”. 

"Estaba trabajando en una historia sobre un espía argentino en París a principios de siglo cuando un día, cruzando la calle, tuve la visión de un tipo haciendo dedo al costado de una ruta desierta. Supe que era ingeniero en informática, un científico que podría ser útil para un país en crecimiento. Y que sus desventuras debían transcurrir, en medio del ajuste menemista, en esa Argentina que cae en todas las trampas de la historia, que sufre a todos los gobiernos después de creer en todas las promesas". Osvaldo Soriano. 

En palabras del autor:  «Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de las Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haría el general San Martín en su lugar. Es el primero de mis libros con verdaderos personajes femeninos y tiene, además, un grupo de locos africanos que quieren hacer una revolución del desorden. El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. Lo único que tiene es un lago con una islita enfrente, donde está el prostíbulo. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina. Y la idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas.»

"Escribí esta novela en Bélgica y Francia, tratando de exorcizar lo que pasaba en Argentina. Mi idea era poner en un mundo dictatorial a dos personas que, por su oficio, aparentemente están afuera de la política, como un cantor de tango y un boxeador. El plan de ambos cuando llegan a Colonia Vela es hacer lo suyo, cobrar e irse. Su problema es que, una vez en el pueblo, toman conciencia de que la fiesta la dan los milicos" Osvaldo Soriano. 

La novela relata la luchas interna de Colonia Vela (pueblo ficticio creado por Soriano) entre peronistas de izquierda y peronistas de derecha. A grandes trazos, es una reflexión del peronismo de aquellos turbulentos años.

"Yo le agradezco como lector el incesante, perfecto humor de su prosa, de las situaciones y los sobrentendidos. Y esos diálogos, que le dan al relato su ubicación perfecta y esa verosimilitud de lo absurdo que es privilegio de los mejores novelisatas." Julio Cortázar

Stan Laurel, el mítico «Flaco» de la pareja del Gordo y el Flaco, ya viejo y acabado, acude a Phillipe Marlowe (detective creado por Raymond Chandler), para que averigüe por qué ya nadie lo contrata. Pasado cierto tiempo, Laurel muere. Un Osvaldo Soriano convertido en personaje de ficción se encuentra a Marlowe frente a la tumba del cómico. A partir de este encuentro tendrá lugar la más disparatada y tragicómica serie de hechos, que combina llanto y risa, actores y personajes, realidad y ficción. 

Prólogo de Eduardo Galeano. 

 

 

Selección de artículos incluídos en Artistas, locos y criminales. Se trata de un conjunto de testimonios perdurables, de crónicas políticas, de retratos de personajes y mitos de Buenos Aires, donde el autor nos introduce en un período especialmente significativo, no sólo de la historia argentina, sino de un entorno cultural.

Relatos

El fútbol y las pasiones que despierta son el hilo conductor de estos relatos. El plato fuerte lo forman las memorias del mister Peregrino Fernández, un entrenador carismático, que se considera el creador del fútbol espectáculo. Otros relatos, como el dedicado a Diego Armando Maradona marcando con ayuda de «la mano de Dios» el gol contra Inglaterra que supuso la revancha de la guerra de las Malvinas; o los dedicados al inexistente Mundial de 1942, donde el árbitro, hijo de Butch Cassidy, anulaba goles a balazos, completan esta brillante recopilación.

Historias imborrables en las que lo personal y lo colectivo se iluminan mutuamente. Las tres partes del libro permiten encontrar las claves familiares que impiden al olvido jugar a la escondida. Los cuentos que recuperan la memoria del padre, los que narran las historias que los manuales escolares siguen negando, los que mezclan la ficción y el recuerdo en ese último refugio de la épica, el fútbol. 

Los acontecimientos y los mitos que nos pertenecen, corresponden también a este estilo memorioso y sonriente, conciso y conmovedor en su exactitud y laconismo. La sabiduría, el humor y la nostalgia de Osvaldo Soriano consiguen devolvernos un ayer impregnado de presente para que la felicidad no tenga que asociarse con la amnesia.

El protagonista de esta historia es un chico argentino que debe abandonar su país junto con sus padres durante la dictadura militar de 1976. La familia se va a Francia pero tiene que dejar en Buenos Aires a la mascota del nene, la gatita Pulqui. Instalados en París, el chico tendrá que aprender un nuevo idioma, adaptarse a una nueva escuela y buscar nuevos amigos en una ciudad desconocida y diferente. Allí conocerá al Negro, un gato tranquilo y distante, de misteriosos poderes, con el que emprenderá un viaje a través de los tejados, que lo llevará hasta la Torre Eiffel. Desde lo alto de la torre podrá ver lo que sólo puede verse con la mirada del Negro: su patria, Buenos Aires al otro lado del mar.

No ficción

En las piezas reunidas en Rebeldes, soñadores y fugitivos palpitan las pasiones fundamentales de la vida y la obra de Osvaldo Soriano, como el fútbol (están aquí sus singulares cuentos patagónicos, en los que aparece por primera vez el Míster Peregrino Fernández).

A través de este conjunto de testimonios perdurables, de crónicas políticas, de retratos de personajes y mitos de Buenos Aires, el autor nos introduce en un período especialmente significativo, no sólo de la historia argentina, sino de un entorno cultural.

Otros géneros

Contiene la ya legendaria sección que el autor pensó para las contraportadas de un diario. Se recogen los artículos periodísticos de Osvaldo Soriano narrando la realidad desde su prisma personalísimo.

Todo empezó con un artículo de periódico leído con retraso. En noviembre de 1974, Giovanni Arpino alabó Triste, solitario y final, la novela de Osvaldo Soriano. Entre Arpino y El Gordo, como fue llamado el escritor de Mar del Plata, nació una bonita amistad. Aunados por muchas afinidades y pasiones, no menos que por el fùtbol y por los personajes picarescos, los dos entraron en contacto epistolar y su coloquio, tan cariñoso como los encuentros que tuvieron a Turín y en otros lugares, continuó largo tiempo.

Visión del fútbol muy alejada de la que impera hoy en día, atendiendo siempre a su lado más humano, entre lo cómico y lo nostálgico, mostrando generalmente las dificultades, la derrota y el olvido por encima de las victorias y el éxito.

Por sus páginas desfilan los recuerdos del niño que comenzaba a dar patadas a un balón, los inicios del club San Lorenzo, las alucinantes aventuras del hijo del forajido Butch Cassidy como árbitro aficionado a punta de pistola, la derrota de Brasil ante Uruguay en el Mundial de 1950 recordada por el jugador uruguayo Obdulio Varela, las divertidas memorias del Míster Peregrino Fernández, el gol de Maradona con la mano en el Mundial del 86 ante Inglaterra y la crónica del penalti más largo del mundo.

Ficciones y artículos, crónicas e historias sobre fútbol, homenajes a ídolos y artistas populares, viñetas autobiográficas y un texto imprescindible sobre la relación entre escritores y editores. Compuesto, según el mismo autor, como un rompecabezas, este volumen devuelve una imagen aproximada de la felicidad que Soriano pretendía alcanzar por medio de la escritura, así como un repaso de sus pasiones: el fútbol, el cine, la literatura, el humor y la política. 

Premios

  • 1994 - Premio Konex
  • 1993 - Premio Raymond Chandler Award Mostra Internazionale di Cinema, televisione, e cartoons de Milán (Italia)
  • 1994 - Premio Quinquela Martín
  • 1996 - Premio Scanno en Italia