La buena suerte

La buena suerte

Novela , 2020

Alfaguara

Páginas 328

Una conmovedora historia de amor y expiación. 

A través de la ventanilla del tren, durante una breve parada en la estación de un pueblo perdido de la mano de dios, degradado y de una fealdad absoluta, un pasajero se fija en el cartel de un piso en venta. Pablo, de 54 años, prestigioso arquitecto de Madrid que viaja para dar una conferencia, decide que ese infierno es un buen sitio donde abandonarse al dolor que lo está consumiendo. Sin pensárselo dos veces, Pablo se baja del tren –y de su vida anterior– y paga al contado el piso, una pocilga donde se instala precariamente, sin avisar a amigos ni a sus empleados, con el mero propósito de desaparecer. En sus planes no está conocer a una mujer como Raluca, tan ajena a su mundo, cajera de supermercado, pintora aficionada de cuadros kitsch e indestructible, pese a lo mal que le ha tratado la vida. En ella Pablo encontrará la fuerza para empezar de cero, como reponedor de supermercado, y enfrentarse a un pasado familiar truncado por el mal en estado puro. 

La buena suerte, asegura Rosa Montero, trata también sobre la falta de control del ser humano: todo se puede derrumbar de la noche a la mañana, pero al mismo tiempo siempre podemos jugar nuestras cartas, podemos buscar "nuestra buena suerte".

«Una novela existencialista que combina grandes dosis de misterio con un planteamiento filosófico, y en la que condensa y explora todas las complejidades y contradicciones que encierra nuestra vida. [...] Absorbente.» Andrés Seoane, El Cultural

«Luminosa radiografía del alma humana.» Ana Rodríguez-Fischer, Babelia, El País 

«Una historia comunicativa, amena, escrita con el arrojo de quien se arriesga a jugar de forma libre con el realismo convencional y que, como las novelas de siempre, añade la invención de un par de personajes inolvidables. En estos tiempos particularmente inciertos resulta reconfortante [...] el canto a la vida de La buena suerte.» Santos Sanz Villanueva, El Cultural

«Su pluma nos trae un antídoto para estos tiempos. Una nueva novela que nos recuerda que la vida es un regalo.» Gema Veiga, Elle

«Una delicia, una carga de profundidad.» Juan Carlos Cubeiro

«La BuenaSuerte es literatura luminosa, una encendida defensa del rostro alegre de la vida que toma cuerpo en su inolvidable protagonista Raluca, ese prodigio de vitalidad.» Irene Vallejo

«Vitalista y tragicómico.» Karina Sainz Borgo, Zenda

«Está llena de luz y guarda un regalo para nosotros. [...] una gran historia sobre felicidad, redención, supervivencia, familia y, por supuesto, sobre la suerte.» Siglo XXI

«La buena suerte es una de las obras mayores de Rosa Montero […] En ella, todo encaja y todo fluye. Escrita con una prosa magnética, cercana y natural… […] Es una novela de amor a la vida que nos recuerda que, a pesar de todo, hay razones para creer en el ser humano, para no perder la esperanza. Una novela brillante y luminosa sobre la alegría de vivir.» Eva Cosculluela, Artes & LetrasHeraldo de Aragón

«Una apuesta por el bien y la gente de bien, aunque hay tragedia en estas páginas y oscuridad, a la que consigue abrir una grieta para que aparezca la luz.» Laura Barrachina, El ojo crítico (RNE 1)

«Intimista. [...] Montero nos lleva en tren hacia los nuevos comienzos y el optimismo que tanto necesitamos. [...] Una historia de segundas oportunidades, [...] un relato de intriga y misterio que apela a la alegría y a los nuevos comienzos.» Elena Méndez, La Voz de Galicia - Fugas

«Deliciosa, dinámica, divertida, profunda y milimétrica.» Sonia Fides, El Asombrario

«Llevamos todo el verano esperando esta novela.» Literatura Noticias

«Menos Prozac y más narrativa. [Este libro] es un poco analgésico en estos tiempos que corren: la vida y la alegría son posibles, se puede luchar, tirar hacia adelante y los sueños, a veces, se pueden tocar.» Manuel Pedraz, Historias de papel (Radio Nacional)

«Rosa Montero nos vuelve a sorprender con esta increíble obra cuyo mensaje de fondo es que detrás de cada derrota, siempre se esconde un nuevo comienzo.» María Puig, Vanidad