Barcelona, España, 1965

Olga Merino va estudiar Ciències de la Informació i va realitzar un màster d’Història i Literatura Llatinoamericanes al Regne Unit. Durant la dècada dels noranta va treballar cinc anys a Moscou com a corresponsal per a El Periódico de Catalunya, i va viure la transició del règim soviètic a l’economia de mercat. D’aquella experiència va sorgir la seva primera novel·la, Cenizas rojas, que va obtenir un gran èxit de crítica. Cinc anys més tard, a Espuelas de papel, va tornar a demostrar interès en retratar les transformacions socials i el passat recent, línia en la que ha seguit investigant en les seves darreres obres. L’any 2006 va obtenir el Premi Mario Vargas Llosa NH per Las normas son las normas, una narració sobre las víctimes de la Guerra de Crimea. Actualment segueix treballant per a El Periódico i és professora a l’Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.

Bibliografia

Tras una juventud de excesos, Angie vive retirada -casi atrincherada- en una aldea recóndita del sur. Para los vecinos es la loca que se deja ver en compañía de sus perros. Su existencia transcurre en el viejo caserón familiar, en un cruce continuado de dos tiempos: el presente y el pasado. Tan solo tiene a sus fantasmas y el recuerdo del amor vivido con un artista inglés en el Londres olvidado de Margaret Thatcher.

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Novel·la

«Me están echando el cerco, y no es el viento.»

Tras una juventud de excesos, Angie vive retirada -casi atrincherada- en una aldea recóndita del sur. Para los vecinos es la loca que se deja ver en compañía de sus perros. Su existencia transcurre en el viejo caserón familiar, en un cruce continuado de dos tiempos: el presente y el pasado. Tan solo tiene a sus fantasmas y el recuerdo del amor vivido con un artista inglés en el Londres olvidado de Margaret Thatcher.

El hallazgo del cuerpo ahorcado del terrateniente más poderoso de la comarca lleva a Angie a desenterrar viejos secretos familiares y a descubrir el hilo fatal de muerte, incomprensión y silencio que une a todos en la comarca. ¿Es el aislamiento? ¿Son los nogales, que secretan una sustancia venenosa? ¿O acaso la melancolía de los húngaros, que llegaron hace siglos con sus baúles y violines? Angie sabe que, cuando lo has perdido todo, no hay nada que puedan arrebatarte.

La forastera es un western contemporáneo en el territorio áspero de una España olvidada. Un relato estremecedor y emocionante sobre la libertad y la capacidad de resistencia del ser humano.

«Literariamente exuberante.» Berna G. Harbour, El País

«Una novela tan dura y esencial como el terreno agreste en el que hunde sus raíces.» Elena Hevia, El Periódico de Cataluña

«Un western rural en una Andalucía atemporal.» Ignacio Martínez de Pisón

«La forastera se plantea varios desafíos. El más preciado de todos, evitar el ruralismo, aun cuando la novela transita ese paisaje. […] Olga Merino deja señales de su arte narrativo, lo hace con una historia turbia donde lo más transparente es su luminosa inadaptación. […] El comienzo de la novela, 11 líneas para una antología de los mejores comienzos novelescos.» J. Ernesto Ayala-Dip, El País

«Olga Merino nos sumerge en un mundo duro, áspero, claustrofóbico, de violencia directa o soterrada, y regusto crepuscular servido en un estilo realista.» Carmen R. Santos, ABC

«Un apasionante viaje a los orígenes y a los secretos del pasado. De lo mejor que he leído en mucho tiempo.» Cristina Fernández Cubas, ABC

“Olga, una escritora con una pluma tan descarnada como un lienzo de Bacon.” Rafael Narbona, Revista de Libros

«Una novela rural que mezcla la estética de Intemperie, de Jesús Carrasco, con la vindicación política de Tierra de mujeres, de María Sánchez: Merino nos muestras las dificultades de las mujeres para sobrevivir en un entorno agreste controlado por hombres.» Álvaro Colomer, Ara Llegim

«Ameno, absorbente. Con un uso de la lengua castellana absolutamente preciso." Marta Sanz

«Una mezcla de western y thriller rural, la historia de una mujer más fuerte que el universo en el que vive.» Marta García Miranda, Cadena Ser

«Una historia con heridas que se abre ante nosotros de forma directa, desde el cuerpo y la palabra, para hablarnos de la capacidad de resistir y de las distintas maneras en que podemos asumir nuestros fantasmas para encontrar nuestro lugar.» Inés Macpherson, La Vanguardia

«Olga Merino ha trascendido la moda de la narrativa neorrural y ha cuajado una novela magnífica.» Domingo Ródenas de Moya, El Periódico

«Un western oscuro, sin esperanza, sin compasión. Olga Merino consigue un personaje de los que no se olvidan, de esos que todo escritor desea construir. Es magnífica, háganme caso.»  Salvador Alemany, Moon Magazine

 «Puedo asegurar que está escrito poniendo toda la carne en el asador, con una rabia y una rebeldía muy auténticas y un conocimiento directo del medio en el que transcurre la historia. [...] Lean el libro.» Carme Riera (Premio Nacional de las Letras), La Vanguardia

«Olga Merino llega para mostrarnos que la depredadora devastación humana ya no es sólo externa, sino que si algo hace es sacudir los cimientos de nuestro interior, de nuestra esencia como seres vivos.» El Mundo

«Una novela prodigiosa en la que se apela a los cinco sentidos del lector, que permanece en permanente estado de excitación a lo largo de sus 233 páginas. Una novela que provoca sensaciones físicas y en la que [...] se dan la mano la España vaciada con el neowestern más apocalíptico. Olga Merino ha construido un universo propio al estilo del de Cormac McCarthy, pero completamente personal. » Jesús Lens, Ideal de Granada

 «Un relato crepuscular [...]. Es una historia árida y cruda, como lo es el paisaje en que transcurre y lo acaban siendo en buena medida los personajes que la pueblan. Olga Merino se inscribe así, con personalidad propia sin duda, en una corriente de literatura rural que hunde sus raíces en Miguel Delibes, Julio Llamazares o Jesús Moncada.» Carlos Bravo Suárez, Diario del Alto Aragón 

« 240 páginas de lectura urgente y trama angulosa donde los senderos velados mostrarán una única verdad: que ya no hay sueños que salvar pero sí la valentía de la resistencia.» Cristina, Abrir un libro

 «Un paisaje arido que parece reflejar la devastación moral de algunos personajes. Caciques, escopetas, perros pulgosos, forajidos, olivos, amores ultraprohibidos, guerras de propiedad y, sobre todo, suicidios.» Xavi Ayén, La Vanguardia

«Un western rural en una Andalucía atemporal de una escritora que sabe alternar muy bien periodismo y literatura.» Antón Castro, Heraldo de Aragón

«Parte western, parte thriller, en estos tiempos de confinamiento esta historia es un elogio a la soledad, a estar con uno a pesar de estar rodeados de gente.” Marta García, La Hora Extra (Cadena Ser)

Tras la muerte de su padre, Anselmo recuerda una vida marcada por el desarraigo que transcurre entre el Marruecos del protectorado y la España franquista. Desde sus inicios en el sexo con un joven marroquí, el descubrimiento de la infidelidad y la convivencia con una hermana extraña, casi mágica, se suceden imágenes y hechos que alternan pasado y presente y muestran la fractura entre lo que los personajes habrían querido ser y lo que en verdad son. Anselmo se enrola en una decadente troupe de variedades, metáfora de una España desnortada, y termina viviendo con su padre, un anciano con quien comparte la dolorosa sensación de pérdida.

Una narración llena de imágenes y emoción. En los años cincuenta, Juana, una joven andaluza, emigra con su familia a Barcelona huyendo del hambre y la pobreza. Como una Cenicienta de posguerra, entra a servir en casa de Salud Monterde y sus hijas, enriquecidas gracias a un asunto turbio. Cuando la vida desvanezca sus ilusiones, el amor de Liberto, el anarquista perseguido, será su único refugio.

«Un libro espléndido, [...] una evocación migratoria, una delicia de leer, por múltiples motivos.» ABC Cultural

A los sesenta y seis años, Ginés Toyos Amezaga decide abandonar Moscú para acabar sus días en España, consciente de que al partir lo pierde todo; si es que le queda algo. Desde que la policía vino a por él para que identificara a su amigo Lenin, Ginés vive atenazado por el miedo, esperando que en cualquier momento ocurra lo inevitable. Por eso ha comprado un billete, sólo de ida, para España. Un accidente cuando era niño le obligó a huir y lo embarcaron rumbo a la Unión Soviética para salvarlo del hambre y de la guerra. Nunca pidió salir de su país, así que nadie puede impedirle su regreso. Mientras Ginés deja que su angustia fluya por su libreta de hojas cuadriculadas, los vecinos del piso comunal en que vive buscan como él el modo de sobrevivir al caos de un país convulsionado por profundos cambios.

«Estamos ante un libro de los que no abundan, que concentra más sustancia narrativa que muchas obras completas y mantiene en vilo al lector no por sus más o menos previsibles desenlaces sino gracias a su singular ejercicio de honradez literaria.»  ABC Cultural

Relats

Las normas son las normas es un cuento de nueve páginas ambientado en la guerra de Crimea, a mediados del siglo XIX, con dos protagonistas, un soldado herido y la enfermera que le atiende. Dos víctimas de los conflictos bélicos, de cualquier conflicto bélico. Con esta obra la autora obtuvo el Premio Mario Vargas Llosa de relatos.

Premis

  • 2006 - Premio Mario Vargas Llosa NH de relatos per Las normas son las normas