Los adioses

Los adioses

Novel·la , 1954

Punto de Lectura

Un hombre llega a un pueblo para tratarse en un sanatorio para tuberculosos. Hosco y taciturno, se niega a compartir los ritos de convivencia de los internos. Vive solo para las cartas que recibe de dos mujeres: una escribe los sobres a máquina, la otra a mano. Las cartas le llegan a una tienda regentada por un hombre que intentará reconstruir la realidad del enfermo a través de sus propias conjeturas y las de otros. Los adioses es una entronización de la ambigüedad, un juego de soberbia concepción que escamotea lo evidente para dejar, desnuda, la magia de la escritura. Como dice Antonio Muñoz Molina en el prólogo: «En ese juego entre sugerencias y hermetismo se despliega la maestría de Juan Carlos Onetti, y en él entra el lector y ocupa su lugar en la cadena de las voces y de los testimonios, se compromete activamente, casi chismosamente, en la interpretación de lo que ha visto o creído ver, de lo que le han contado.»