Vila-real, España, 1974

Ángel Gil Cheza es autor de las novelas El hombre que arreglaba las bicicletasLa lluvia es una canción sin letra y Pez en la hierba. Fue baterista del grupo hardcore-punk Mala Hierba y actualmente es editor de la revista académica kult-ur y profesor.

  • "Anoten el nombre de este autor porque Ángel Gil Cheza nos va a regalar muchas páginas cargadas de suspense y de gran calidad literaria." César Pérez Gellida
  • "Ángel Gil Cheza demuestra científicamente que música, palabra e imagen son la santa trinidad de la narrativa." Javier Aparicio

Bibliografia

Un thriller de trama trepidante y personajes profundamente humanos que confirma el talento de Ángel Gil Cheza como uno de los novelistas policiacos más originales e imperdibles de la nueva ola.

Una serie de asesinatos ocurridos en distintos puntos de Barcelona –una ciudad sacudida por la agitación política y social–, unida a la misteriosa desaparición de un escritor de best sellers, pone en común a tres personajes en horas muy bajas. 

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Novela

Un thriller de trama trepidante y personajes profundamente humanos que confirma el talento de Ángel Gil Cheza como uno de los novelistas policiacos más originales e imperdibles de la nueva ola.

Una serie de asesinatos ocurridos en distintos puntos de Barcelona –una ciudad sacudida por la agitación política y social–, unida a la misteriosa desaparición de un escritor de best sellers, pone en común a tres personajes en horas muy bajas. Una sargento alcohólica, en plena crisis de madurez y devastada por la muerte de su perra. Un periodista cultural en paro, asiduo a los comedores sociales y al borde de una depresión. Y un cabo policial recientemente operado de cambio de sexo que es víctima de abusos por su condición de transexual.

Estos tres antihéroes tendrán que sobreponerse a sus penas y confiar los unos en los otros para hacer frente común a una compleja trama que destapa las contradicciones de una generación que en los años ochenta había luchado por cambiar el mundo y que ahora se resiste a admitir que el mundo los ha cambiado a ellos.

 

Una novela cruda y bella. Una obra sui géneris que desafía al género Una leyenda local, un misterioso túnel, un club de fútbol femenino y el agua como símbolo de expiación... Miquel Ortells es un editor que regresa a su pueblo natal, Vila-real, para cuidar de su padre, convaleciente tras un ataque al corazón, en la casa que la familia posee en un pequeño bosque junto al río. Allí se enfrenta, catorce años después, a los viejos problemas que le empujaron a marchar; en especial, el divorcio de sus padres enturbiado por el asesinato de dos niñas de trece y diecisiete años. Ainara Arza es una escritora navarra a la que Miquel ayuda con su última novela. Juntos comienzan a investigar lo que ocurrió a aquellas chicas y, a pesar de sus contradicciones y luchas internas por evitarlo, se enamoran durante aquel frío otoño. Una leyenda local sobre una gran cueva que atraviesa todo el municipio y llega hasta el río, en el boscaje; un misterioso túnel que forma parte del trazado de la desaparecida acequia del Diablo, de origen romano; y el fútbol femenino, invisible por los intereses ocultos de los más altos estamentos de este deporte, se entrecruzan en el eje de este envolvente relato.

"Un relato oscuro y enternecedor, un thriller insólito y luminoso, una novela deslumbrante." Robert Juan-Cantavella

Una joven irlandesa y un muchacho nórdico protagonizan una historia inolvidable inmersos en la primera gran lucha del segundo milenio en la bahía de Dublín, la Batalla de Clontarf, entre vikingos e irlandeses. Mil años después, un joven librero valenciano que llega a Irlanda para esconderse de la justicia se infiltra en un mundo fascinante formado por arqueólogos venidos de todas partes y excava un hallazgo que le cambiará como persona, y le hará descubrir en una isla verde, gris y húmeda que somos de donde se nos quiere y no de donde venimos.

Una novela negra en el sentido más social del término, cargada de analepsis históricas. Un vuelo a Irlanda. Un paseo por el Dublín de 1014 y el de 2003. Lluvia, amistad, arqueología, besos, batallas, amor, sangre, sexo, barro, cerveza... cada página es una estupenda excusa para sentir emociones y continuar.

El testamento de un escritor de novela negra empuja a su viuda, a su hija y a una antigua novia irlandesa –a la que abandonó años atrás sin explicación alguna– a convivir un verano en su casa de la playa junto a un taller de bicicletas en la costa mediterránea. Hay novelas que no se pueden contar, ni tan solo describir, porque sería como explicar un beso antes de darlo. El hombre que arreglaba las bicicletas es un verano en algún lugar de nuestro imaginario. Ángel Gil Cheza consigue contagiarnos su particular modo de ver el mundo; un lugar en el que se escucha cada palabra, se atiende a cada gesto y donde cada momento que compartimos con alguien cuenta.