Abierto a todas horas

Abierto a todas horas

Não ficção , 2007

Santillana

Por méritos propios, los jóvenes antifranquistas accedieron en su día a la responsabilidad de ocupar ministerios y museos, cátedras y redacciones de periódicos. Pero tendieron a creer que su formación ideológica los eximía de cualquier error. Más aún, que sus actos estaban revestidos de una armadura moral e histórica que convertía en “fachas” a quienes discreparan de su gestión.