Bruselas, Bélgica, 1910 - París, Francia , 1984

Julio Cortázar nació en Bélgica, y acabada la Primera Guerra Mundial se trasladó con su familia a Buenos Aires. Gran seguidor de Jorge Luis Borges, Cortázar se identificó desde muy pronto con la corriente del surrealismo. Realizó estudios de Letras y de Magisterio y trabajó como docente en varias ciudades argentinas, mientras publicaba crítica literaria, artículos y relatos. En los años cuarenta fijó su residencia en París, donde trabajó como traductor en la UNESCO. En 1963 publicó Rayuela, novela que conmocionó el panorama cultural y lo afianzó como uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo. Maestro del relato corto y la prosa poética, de su obra destacan también sus misceláneas, donde mezcla narrativa, crónica, poesía y ensayo. En 1984 la Fundación Konex le otorgó posmortem el Premio Konex de Honor por su aportación a la historia de la literatura argentina.

  • "En los libros de Cortázar juega el autor, juega el narrador, juegan los personajes y juega el lector, obligado a ello por las endiabladas trampas que lo acechan a la vuelta de la página menos pensada." Mario Vargas Llosa
  • "Cortázar nos deslumbró, en su momento, porque encarnaba como nadie el ideal de una generación." Laura Freixas, La Vanguardia.
  • "Quien no lee a Cortázar está perdido." Pablo Neruda
  • "Una obra tan bella e indestructible como su recuerdo" Gabril García Márquez (sobre Los autonautas de la cosmopista).

Bibliografia

Novel·la

Andrés Fava es uno de los protagonistas de El examen, obra escrita por Julio Cortázar en 1950 y publicada póstumamente en 1986. Diario de Andrés Fava formaba parte de esa novela, pero luego su autor decidió excluirlo, conservándolo para ser publicado más adelante. Esta obra inédita de Cortázar anticipa algunos de sus trabajos de madurez -como el cuento Continuidad de los parques- y es rica en elementos autobiográficos y en reflexiones expuestas con humor y melancolía acerca de las cuestiones que lo preocuparon toda su vida

Un grupo de amigos (una pareja de estudiantes en vísperas de examen: un periodista de sonriente sarcasmo y su amiga, muchacha de irresistible candor) andan por la ciudad, a veces entreviendo la presencia (¿real? ¿imaginaria?) de otro amigo desaparecido. Andan por un Buenos Aires infinitamente cercano, prodigiosamente irrealizado, donde se alza una casa en la que unos lectores cumplen con el ritual de leer en voz alta libros famosos. Un Buenos Aires en que muchedumbres abigarradas acuden al santuario erigido en la Plaza de Mayo, donde se exhibe un hueso. Un Buenos Aires invadido por una bruma y unos hongos inexplicables. Por la ciudad andan los amigos: hablan de sí, del país, del mundo, de los poemas que escriben. Lo definen y se burlan de sus definiciones. Ejercen un veloz intelectualismo y a la vez lo corroen con su ironía, tierna y feroz.

Uno de los principales temas de inspiración de Divertimento, fechada en el carnaval de 1949, es ese entrecruzamiento de temas musicales, plásticos y literarios que conforman uno de los nudos centrales de la obra de Cortázar. Sus personajes viven en un mundo con una impresionante riqueza de referencias culturales donde, de vez en cuando, afloran los temas más queridos por el autor. Destinos que se enredan y desenredan, vidas que van y vienen formando un entramado donde las pasiones parecen vivirse en tono menor, donde sobran las grandes palabras. La vida, a fin de cuentas, es una especie de pasatiempo sólo a ratos divertido, que nunca hay que tomar demasiado en serio. El humor de Cortázar campea en este libro, con un tono entre nostálgico e irónico.

El Libro de Manuel es la gran novela política de Julio Cortázar. Una síntesis polémica de sus búsquedas estéticas y su interés por los movimientos revolucionarios de aquellos años. Puede leerse como un desplazamiento natural de los personajes y los temas de Rayuela hacia las urgencias y los fervores de un mundo convulsionado. Pero conserva de aquella novela fundamental toda la fantasía, el desenfado y la frescura que han hecho de Cortázar un escritor único e irrepetible dentro del panorama literario del siglo veinte.  

La literatura de Cortázar llevada a sus últimas consecuencias, 62/ Modelo para armar es el súmmum del trabajo cortazariano; un modelo literario en el cual «la transgresión deja de ser tal», y en el que el lector también deja de serlo para convertirse en una parte activa que va destejiendo imagen tras imagen, frase tras frase, con el fin de descubrir el hilo conductor del relato, y dar forma y figura a los personajes. «Todo sería como una inquietud, un desasosiego, un desarraigo continuo». Así, la obra igual transcurre en Londres, París o Buenos Aires, y los personajes en una misma secuencia pasan del diálogo al monólogo. A cada lector le corresponde la grata tarea de unir pieza tras pieza hasta conjuntar este 62/ Modelo para armar.

«Contranovela», «crónica de una locura», «el agujero negro de un enorme embudo», «un feroz sacudón por las solapas», «un grito de alerta», «una especie de bomba atómica», «una llamada al desorden necesario», «una gigantesca humorada», «un balbuceo». Con estas y otras expresiones se aludió a Rayuela, la novela que Julio Cortázar comenzó a soñar en 1958, se publicó en 1963, y a partir de entonces cambió la historia de la literatura y agitó la vida de miles de jóvenes en todo el mundo. Plena de ambición literaria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de lo establecido y buscadora de la raíz de la poesía, durante todas estas décadas Rayuela siguió siendo leída con curiosidad, asombro, interés o devoción.

Los pasajeros que se embarcan en el Malcolm para un crucero de placer se ven envueltos en un misterio que tiene tanto de alegórico como de disparate colosal. La ilusión de un corte con la vida anterior, propia de los viajes, incita a este grupo de hombres y mujeres a lanzarse a la exploración del enigma y al conocimiento mutuo. Y lo hacen con el aplicado entusiasmo de un juego, con la libertad y el riesgo que sólo Cortázar sabe concederle a sus personajes.

Relats

Tres volúmenes excepcionales escritos por este cronopio inmortal, uno de los mejores cuentistas del siglo. Esta colección de cuentos nos acerca de nuevo al mundo de Cortázar, a ese juego que es un refugio de sensibilidad e imaginación, que nos ayuda a escapar de la inseguridad y del absurdo de este mundo, como asegura Mario Vargas Llosa.

Segundo volumen de una colección de cuentos imprescindible.

En este volumen, el lector encontrará todas las colecciones de cuentos de Cortázar publicadas entre 1969 y 1982 y, como novedad, aquellos relatos aparecidos póstumamente en Papeles inesperados (2009) que por título o fecha pudieron pertenecer a ellas: Último round, Octaedro, Alguien que anda por ahí, Un tal Lucas, Queremos tanto a Glenda y Deshoras conforman este segundo volumen de los cuentos completos cortazarianos.

«La verdadera revolución de Cortázar está en sus cuentos.» Mario Vargas Llosa

«De los grandes escritores que he conocido, ninguno, excepto Borges, parecía haber meditado tanto como él sobre el problema de la forma y el estilo. A este aprendido magisterio que se transmite de escritor a escritor, hay que agregar su propio magisterio, lo que le debemos y le deberán las generaciones que lo siguen.» Abelardo Castillo

«No puede desconocerse la influencia de sus textos en buena parte de la narrativa que después de él se escribió en español.» José Donoso

 

 

Juegos de palabras que no son juegos, espejos que mienten y dicen la verdad al mismo tiempo, pesadillas del fascismo, personajes habitados, simetrías, simulacros dobles de amor y de muerte: todo el mundo complejo, cruel, fascinante de Cortázar, cartografía de lo cotidiano y lo insólito en estos que fueron sus últimos cuentos.

Renovado repertorio de cuentos. En estos diez relatos insuperables, hay variantes para todos los paladares de lectura: rituales públicos y privados, pesadillas que surgen a plena luz del día, cruces imperceptibles entre la realidad y la imaginación, humor, violencia y melancolía. Desde la exquisita ambiguedad de Orientación de los gatos a la perfecta construcción lógica de Anillo de Moebius, desfilan los temas que Cortázar ha sabido, como pocos, convertir en literatura de antología: los sueños, los gatos, los cuadros, el tiempo, la música, las infinitas trampas del lenguaje. Y ese sabor persistente e indefinible que, como en toda gran obra, está más allá de toda fórmula.

Usando el nombre de Lucas, un tal Julio se explaya en una colección de ficciones mínimas, historias sobre sus pianistas favoritos, sobre la vida de algunos artistas excéntricos, las costumbres de ciertas familias argentinas, el amor y los amigos… Transgresor inagotable y poseedor de una extraña sabiduría, también ofrece consejos para lustrarse los zapatos, escribir poemas reversibles, dar conferencias, hacerse echar a patadas de un concierto o nadar en una pileta de gofio. Es imprescindible y un auténtico manual contra la solemnidad y el aburrimiento.

Reúne once cuentos. Se abre con la inquietante melancolía de Cambio de luces y culmina con la violencia policial de La noche de Mantequilla. No sólo crea climas y situaciones irrepetibles, también es capaz de sorprender con proezas estilísticas como Usted se tendió a tu lado, donde la historia se narra simultáneamente en dos registros distintos; o se da el lujo de rescatar un cuento escrito en los años cincuenta  —La barca o Nueva visita a Venecia— , intercalando comentarios que lo cargan de ironía y matices infinitos.

Su publicación fue censurada en Argentina por el régimen militar (1976 - 1983).

Octaedro ocupa un privilegiado lugar dentro del ciclo de volúmenes de relatos con el que Julio Cortázar fue fijando sus obsesiones personales y las del tiempo que le tocó habitar. Los ocho cuentos que lo componen son ocho caras de un nítido poliedro que el escritor argentino dibujó con un lenguaje estrechamente ceñido a la índole especial de cada historia, buscando esa difícil unidad dentro de lo diverso que concede excepcionalidad a un volumen de relatos. De esta forma, separada e inseparable, cada faceta del octaedro enlaza con las restantes, aunque cada una de ellas sea un pequeño mundo que se basta a sí mismo para entreabrir las puertas del miedo, del extrañamiento, de la insidiosa irrupción de lo fantástico en el más claro momento de un día o una vida.

Ofrece ocho muestras rotundas de la plenitud creadora que alcanzan los cuentos de Cortázar. Desde la exasperada metáfora de las relaciones humanas que es La autopista del sur hasta la maestría de El otro cielo, Cortázar vuelve a abrir nuevos caminos con relatos que son referencia obligada para sus lectores y para los amantes del cuento en general: La salud de los enfermos, Reunión, La señorita Cora, La isla a mediodía, Instrucciones para John Howell. Es una fiesta de la inteligencia, de la pasión y del genio. 

Escrito directamente en francés, de estos doce textos de Julio Cortázar se publicaron en 1966 sólo sesenta copias con litografías ilustradas por Julio Silva. La prosa incisiva del argentino, que se había establecido en Francia en 1951, presenta con su característico humor una galería de retratos y situaciones entre lo absurdo y el realismo negro. 

Julio Cortázar es, sin duda, uno de los autores en lengua española con más adaptaciones cinematográficas. En este volumen se han querido rescatar cuatro de los mejores relatos del autor que además inspiraron películas que el tiempo ha refrendado como clásicos del cine. Inaugura esta colección Los buenos servicios, que sirve de origen para Monsieur Bébé, dirigida por Claude Chabrol. Se compone también del espléndido Las babas del diablo del que se sirve Michelangelo Antonioni para la inmarcesible Blow up o de El perseguidor que es, para muchos críticos, su mejor cuento y que el mismo Cortázar considera una pequeña Rayuela que anticipa y contiene todos los ingredientes y problemas de su celebérrima novela. El perseguidor comparte núcleo argumental con Bird, dirigida por Clint Eastwood. Cierra esta colección Autopista del sur que es uno de los relatos más conocidos del autor y que fue llevado al cine por partida doble nada menos que por Jean-Luc Godard (Week end) y por Luigi Comencini (El gran atasco).

Historia de cronopios y de famas es uno de los libros legendarios del escritor argentino. Postulación de una mirada poética capaz de enfrentar las miserias de la rutina y del sentido común, Cortázar toma aquí partido por la imaginación creadora y el humor corrosivo de los surrealistas. Esta colección de cuentos y viñetas entrañables es una introducción privilegiada al mundo inagotable de uno de los más grandes escritores de este siglo y un antídoto seguro contra la solemnidad y el aburrimiento. Sin duda alguna, Cortázar sella un pacto de complicidad definitiva e incondicional con sus lectores.

Las armas secretas contiene cinco relatos perfectos: cinco mundos esféricos donde el lector se instala con el inocente propósito de leer, desde fuera de la acción, mirando suceder las cosas, y acaba adquiriendo carta de ciudadanía, como si nunca fuera a salir del universo que en unos cuantos párrafos Cortázar ha creado para él. ¿Angustia? Quien sabe. también la sensación de experimentar en las zonas fronterizas de la literatura, allí donde los tiempos se confunden y los espejos tienen carne y yo es algún otro que es yo.

Con el título de Las armas secretas, Cortázar publicó éste y cuatro relatos más: Cartas de mamá, Los buenos servicios, Las babas del diablo y El perseguidor. Entre ellos destaca especialmente este último, que el propio autor considera como una bisagra que divide en dos lados toda su producción. 

Cartas de mamá es uno de esos cuentos imprescindibles que escribió Julio Cortázar. Partiendo de una carta que recibe Luis de su madre, iremos asistiendo al derrumbe de su matrimonio con Laura y a la instalación de la mentira en sus vidas. Poco a poco nos contarán, de una manera indirecta, por qué abandonaron Buenos Aires y cómo es su vida en París; cómo una carta les hará recordar los orígenes de su relación y, sobre todo, cómo a través de esa carta revivirá el tercer lado del triángulo de esta historia, Nico, el hermano de Luis. Las cartas de mamá son un puente entre Corrientes y los bulevares de París, donde Laura y Luis viven una vida que "muy bien hubiera podido llamarse libertad condicional". "En Cartas de mamá lo trivial, lo necesariamente trivial, está en el título, en el proceder de los personajes y en la mención contínua de marcas de cigarrillos o de estaciones de subterráneos. El prodigio requiere esos pormenores.", dice Jorge Luis Borges.

El libro es básicamente un juego, un juego para el lector. Y su último cuento, Final del juego, es simplemente el final de ese entretenimiento que se desarrolla mientras se lee. La versión digital del libro incluye, en exclusiva, la historia de la creación de Final del juego contada a través de las cartas de Julio Cortázar y una guía para leer al autor. En su inagotable variedad, los dieciocho relatos abarcan todos los registros. Desde la perfección de Continuidad de los parques hasta el magnífico retrato de infancia que es Final del juego, este libro ofrece todos los matices de la imaginación y la sensibilidad de Cortázar. No se culpe a nadie, Los venenos, La puerta condenada, Torito, Axolotl, El móvil... Final del juego es, quizás, el libro de cuentos más generoso de Julio Cortázar.

Es el primer libro de relatos que Julio Cortázar publica con su auténtico nombre. No hay en estas ocho obras maestras ni el menor balbuceo ni resacas juveniles: son perfectas. Estos cuentos, que hablan de objetos y hechos cotidianos, pasan a la dimensión de la pesadilla o de la revelación de un modo natural e imperceptible. Sorpresa o incomodidad son, en cada texto, un condimento que se agrega al placer indescriptible de su lectura. Sus relatos nos desazonan porque poseen una característica muy rara en la literatura: se nos quedan mirando, como si esperaran algo de nosotros. Después de leer estos verdaderos clásicos del género, nuestra opinión sobre el mundo no puede seguir siendo la misma.

Los cuentos que componen La otra orilla fueron escritos entre 1937 y 1945, y constituyen la primera incursión de Julio Cortázar en el relato, género que manejó como nadie… Narrador modelo de autoexigencia, siempre crítico con su obra, se negó a publicar casi todos ellos… Cincuenta años después, con motivo de su salida a la luz, la crítica los aclamó como un muestrario impresionante que anticipaba el talento y las capacidades literarias del argentino y su absoluta maestría en la narrativa breve.

Teatre

En este volumen que reúne el teatro de Cortázar con posterioridad a Los reyes, las primeras piezas  — Dos juegos de palabras, escritas en 1948 y 1960 — , son de inspiración poética. De los años setenta es Nada a Pehuajó, que se inscribirá en el teatro del humor y del absurdo. Adiós, Robinson, texto radiofónico escrito también en los años setenta, se puede calificar de fábula anticolonialista. Estos breves textos quieren ser juegos, divertimentos, y lo son tanto por su lado transgresivo, su lenguaje a menudo irreverente, como por su seriedad secreta, ajena a cualquier forma de énfasis. 

Es el primer libro publicado por Cortázar con su verdadero nombre. Se trata de un poema dramático donde el autor propone una curiosa variante del mito del Minotauro: Ariadna no está enamorada de Teseo, sino del monstruo que habita en el centro del laberinto; y lo que pretende es que el Minotauro se escape sirviéndose del famoso hilo que llevará Teseo. Gran conocedor de la estructura cerrada y fatal de los mitos griegos, Cortázar se las ingenia para que la historia tenga igualmente el desenlace conocido: a pesar de las intenciones de su amada, el monstruo elige morir a manos de Teseo. Esta obra de rara belleza logra el prodigio de cumplir con la tradición al tiempo que las trasgrede. Y con su serena y clásica luminosidad ocupa un lugar de excepción dentro de la riquísima obra literaria del gran escritor argentino.

Poesia

Cuarenta años de memoria y experiencia se funden, como el azar, en esta obra: calles de Buenos Aires, habitaciones de París, cuadernos de seda amarilla, delicadas telarañas de mujeres, Eliot y Boshu, Lionel Hampton, Louis Armstrong, pájaros Roc, pameos y meopas. Meteoritos de una vida que su protagonista amó con el desorden lógico de la pasión.

Primer libro de poemas de Julio Cortázar, publicado por primera vez en 1938 bajo el seudónimo de Julio Denis. Se trata de 43 sonetos que respetan la perfección formal, predomina el motivo de la música y la búsqueda de la paz y la armonía. Con esta obra, Cortázar se incluye dentro de la generación neoromántica de 1940.

No ficció

Berkeley, California, otoño de 1980. En la cima de su carrera y después de años de negativas, Julio Cortázar acepta dar un curso universitario de dos meses en los Estados Unidos. Como cabía esperar, no se tratará de conferencias magistrales sino de una serie de charlas sobre literatura, y sobre todo acerca de su experiencia de escritor y la génesis de sus obras. Las clases tratan gran diversidad de temas: aspectos del cuento fantástico; la musicalidad, el humor, el erotismo y lo lúdico en la literatura; la imaginación y el realismo, la literatura social y las trampas del lenguaje, todos ellos encarnados en lecturas y ejemplos tomados de la cultura universal. Las clases llegan a su punto máximo de interés cuando Cortázar, ya en la edad del balance, se refiere a su evolución de escritor y analiza su obra: cómo nacieron los cronopios y cuentos insuperables como La noche boca arriba o Continuidad de los parques; el sentido de Rayuela y su proceso de escritura; el desafío de Libro de Manuel. Quien lea la minuciosa transcripción de trece horas de grabaciones, al cabo de este encuentro con el Cortázar oral, valorará lo mismo que en sus textos: la soltura y cercanía, la vastedad de lecturas, la honestidad intelectual, la imaginación y el rigor de tamaño profesor.

Verano de 1972. Julio Cortázar recibe en Saignon las pruebas de galera del Libro de Manuel y decide corregirlas lejos de su casa. Durante unos días abandona la ciudad y con su Volkswagen recorre la Provenza con unas latas de conserva, vino tinto y una máquina de escribir. El resultado es esta breve obra maestra donde la meta más significativa son sus reflexiones y el modo de vida que permite una vida excepcional.

Escrita por Cortázar entre 1951 y 1952, no quiso ser ni una biografía ni un ensayo, sino «una especie de diálogo donde Keats estuviera lo más presente posible». A través de cartas y poemas traza un retrato entrañable del poeta, pasea y conversa con él, sigue el itinerario de su vida, comenta su obra. Llega así a rastrear y formular una poética del camaleón que llegará a ser la suya propia. «Libro suelto y despeinado, lleno de interpolaciones y saltos y grandes aletazos y zambullidas»: quizás estas palabras del autor sean las que mejor den idea del tono de este libro que durmió durante casi cincuenta años. 

La presente recopilación de los textos críticos de Julio Cortázar se organiza en tres volúmenes, a cargo de tres especialistas que unen a su condición de eruditos y expertos la muy envidiable de amigos personales del autor: Saúl Yurkievich (Teoría del túnel, 1974), Jaime Alazraki (trabajos críticos anteriores a Rayuela, 1963) y Saúl Sosnowski (trabajos críticos posteriores a Rayuela).

Teoría del túnel, el texto que compone el primer volumen de la Obra crítica, es un libro inédito de Cortázar donde éste pasa revista a las orientaciones de la novela moderna, desde la novela burguesa y romántica hasta la existencialista. En esta revisión histórica fundamenta el autor sus propias opciones, situándose en relación con las tendencias más avanzadas y enunciando su programa personal. Para servir de punto de reencuentro entre el hombre y su reino, para expresar todas las posibilidades humanas, la novela debe fundir el surrealismo con el existencialismo y la poesía con la prosa. Este proyecto es el que luego hallará expresión en Rayuela. Teoría del túnel nos muestra que la práctica del género novelístico vino precedida, en Cortázar, de una minuciosa formulación teórica.

En el segundo volumen de la Obra crítica Jaime Alazraki reúne la producción anterior a Rayuela, a partir de la primera nota publicada en la revista Cabalgata (hoy ilocalizable). Con un perfecto dominio de la bibliografía cortazariana, Alazraki ha logrado recuperar textos casi desconocidos, donde se anuncia la personalidad literaria de Julio Cortázar y se prefigura su trayectoria

Saúl Sosnowki recopila en el tercer volumen de la Obra crítica los textos posteriores a Rayuela, punto de inflexión no sólo de la creatividad cortazariana, sino también de sus ideas sobre la literatura. Aquí se nos presenta con toda viveza el conjunto de convicciones y conceptos estéticos, desde luego, pero también políticos, de un hombre a quien apasionaban las reglas de la creatividad, pero que pensaba sobre todo en los destinos terrestres de ser humano.


"Argentina, años de alambradas culturales es el libro que Julio Cortázar estaba armando en la víspera de su muerte. A menudo le oí referirse a esta compilación de textos diversos —artículos de prensa, conferencias, ponencias, testimonios—, y varias veces me expresó su intención de reunirlos en volumen. Se proponía así posibilitar a los lectores argentinos el acceso a una información escamoteada o el contacto con actividades y manifestaciones censuradas por la represión castrense. Quería contribuir, como lo hizo con su obra literaria, a que la Argentina, liberada del régimen de oprobio, volviese a abrir de par en par las puertas a los vientos del mundo". Saúl Yurkievich

Tras el triunfo de la revolución sandinista, Cortázar viajó numerosas veces a Nicaragua y conoció de cerca el proceso y la realidad nicaragüense y latinoamericana. Sus viajes a Nicaragua le enseñaron otra cosa: ante las desigualdades y los abusos evidentes del norte al sur, comprendió que su respuesta no podía ser la indiferencia y que debía de tomar partido.

Este ensayo reúne el conjunto de los textos escritos por Córtazar durante su aproximación comprometida con Nicaragua. La primera de ellas se describe en Apocalipsis de solentiname, recreación de su visita clandestina a la comunidad de Ernesto Cardenal en 1976, cuando la lucha del FSLN era una aparente utopía.

Territorios es un libro homenaje que Julio Cortázar quiso hacer a los artistas a los que admiraba, que le habían obligado a aceptar la libertad como único territorio habitable. 

Analiza, desde su subjetividad, la obra plástica de 17 creadores y sus 17 territorios, procedentes de ámbitos plásticos muy diferentes, hasta formar un libro-collage, como también lo son La vuelta al día en ochenta mundos y Último round. Asoma el Cortázar crítico cuyos ensayos también expresan su poética desde otro ángulo, pero con igual intensidad. Cada uno de estos territorios es una verdadera pieza maestra en donde conviven poesía, cuento y crítica. Revoluciona el ensayo y lo convierte en un orden literario de máxima libertad formal volviéndose contra la imparcialidad y la impersonalidad que lo caracteriza, haciéndolo narrativo y manteniendo el difícil equilibrio entre pensamiento crítico e imaginación poética.  

Julio Cortázar aclara definitivamente en estas páginas su posición acerca de El intelectual y la política, del problema de la creación como aventura y experiencia del hombre. Ningún otro escritor latinoamericano se preocupó tanto como él para aclararse a sí mismo, y a los demás, como en este caso, la relación que debe existir entre lo estético y lo ideológico, entre la obra y la actitud política personal, entre la creación y la acción.

Llibre il·lustrat

Aplastamiento de las gotas forma parte de Historias de Cronopios de Famas y aquí Cortázar consigue personificar algo realmente inanimado: las gotas. Da vida al aguacero y convierte a cada gota en un ente con voluntad propia. Las gotas llegan incluso a tener personalidad suicida.

Ilustraciones de Elena Odriozola.

Imprescindible libro de poesía de Julio Cortázar que incluye poemas escritos entre los años 1944 y 1958.

Edición para niños del cuento No, no y no de Julio Cortázar ilustrado por el pintor y poeta visual mexicano Gabriel Pacheco 

«Al quinto día lo vio seguir a Flora que iba a la tienda y todo se hizo futuro, algo como las páginas que le faltaban en esa novela abandonada boca abajo en un sofá, algo ya escrito y que ni siquiera era necesario leer porque ya estaba cumplido antes de la lectura, ya había ocurrido antes de que ocurriera en la lectura.»

La puñalada / El tango de la vuelta nace de la colaboración en 1979 entre Pat Andrea, entonces un joven pintor holandés, y el escritor argentino Julio Cortázar.
Andrea viaja a Argentina el 25 de marzo de 1976, un día después del golpe de estado que dio inicio a la dictadura del general Videla. La brutalidad y conmoción que vivió durante aquel tiempo le llevó a realizar, ya en Europa, una serie de treinta y cuatro dibujos cuyo obsesivo tema es la puñalada, imagen tomada también de aquel tango del mismo nombre que tocaba la orquesta de Juan D’Arienzo.
Con la idea de realizar un libro a partir de estas ilustraciones, Pat Andrea contacta en París con Julio Cortázar, quien tras ver las ilustraciones queda fascinado por ellas, le regala un cuento, El tango de la vuelta.

La puñalada / El tango de la vuelta es una obra hasta ahora prácticamente inaccesible, creada por uno de los más destacados escritores latinoamericanos del siglo XX y uno de los artistas plásticos más representativos del neoexpresionismo.

Reunión describe las duras jornadas que siguieron al desembarco del Granma en las costas de Cuba, cuando Ernesto Guevara se forja como combatiente de la revolución. A través de una vívida narración en primera persona, la voz del «Che» evoca los días agotadores entre los manglares, las adversidades que debió enfrentar junto a sus compañeros de armas y su bautismo de fuego en la batalla de Alegría del Pío. La intensidad de Reunión, su épica construida a base de emociones, es una muestra del incomparable talento de Julio Cortázar, que supo retratar toda la profundidad humana de una de las figuras más admiradas del siglo XX. Las ilustraciones de Enrique Breccia recrean los momentos más sobresalientes de esta crónica.

Discurso del oso es, como su título indica, una especie de alegato pronunciado por un oso que vive en las cañerías de un edificio.  Nadie se percata de la existencia del oso, todos piensan que los ruidos que oyen por la noche los causan las propias tuberías:  así de insensibles y cortos de imaginación somos los humanos.  El oso sube y baja por las cañerías, se baña en la cisterna de la azotea en las noches estrelladas, observa a los humanos y, sin que se den cuenta, cuida de ellos.

Julio Silva decidió instalarse en Silvalandia y retratarla, para que Julio Cortázar se la pusiera en palabras. El resultado, más que un libro, es una civilización entera, donde viven elefantes con todos los derechos ciudadanos en regla y peces a cuyos amos jamás se les ocurriría dejarlos en una pecera cuando salen a pasear. Igual que carteles pintados por una esfinge e interpretados por un Edipo platense que veía crecer la hierba donde nunca pudo crecer la hierba. Todo lo cual se resume en el mayor peligro de Silvalandia: el lector puede convertirse en niño o cada paso de página. Y quedarse para siempre en esa tierra, agarrado de Julio con la mano izquierda y agarrado de Julio con la mano derecha. Cómo no va usted a correr un riesgo tan cariñoso.

Correspondència

Además, esta obra aporta novedades sustanciales en la esfera íntima, respecto a su vida familiar y amorosa, y su compromiso político.

Personajes que deciden perderse por las laberínticas calles de la ciudad moderna; encuentros producidos por el azar y por el juego; historias subterráneas envueltas por el misterio más cotidiano y la transparencia más surreal; idiomas inventados, mandalas del deseo, casas tomadas, reuniones clandestinas.... La obra de Julio Cortázar puede pensarse como una rayuela infinita, en la que el lector se encuentra de pronto muy cerca del cielo, aunque siempre con los pies en la tierra, dejándose perder y disfrutando con ello, por las juguetonas líneas de sus cuentos y novelas. Octaedro, Rayuela, 62/Modelo para armar o Todos los fuegos, el fuego son solo unos ejemplos de esos espejismos asombrosos construidos por Cortázar. Tal vez fue su concepción misma del mundo y de la vida la causante de esta escritura que se pasea jocosa y emocionada por los bordes de lo real, por la cima de lo ficticio.

Quien recorra estas páginas asistirá por primera vez no sólo a la gestación de sus obras más importantes (Bestiario, Rayuela, Historias de cronopios y de famas...), sino también al nacimiento, consolidación y final del famoso Boom de la literatura latinoamericana, del que se cumplen 50 años.

La correspondencia de Cortázar constituye para algunos «su mejor novela», de la que él mismo es protagonista: estas cartas, que tienen un innegable valor literario, pueden leerse también como la biografía más completa del autor. Más de la mitad de estas obras está compuesta por material inédito.

Un hallazgo que nos acerca al Cortázar más íntimo. Este libro recoge las cartas que Julio Cortázar envió al matrimonio Jonquières entre los años 1950 y 1957, tras su llegada a París y mientras escribía su magistral obra Rayuela. Aurora Bernárdez y Carles Garriga han acometido la tarea de revisar los papeles que hallaron de Cortázar y entre los que también descubrieron los textos que componen el libro Papeles inesperados.

Viatges

Una fotógrafa capta una serie de imágenes conmovedoras de la vida de los indios peruanos y Cortázar escribe a su lado unas páginas deslumbrantes. “Las palabras no son un comentario; las fotos no son una ilustración”, dice Cortázar. No es un reportaje ni una encuesta ni una entrevista. Y, sin embargo, la interrelación estética se logra de manera admirable y produce una síntesis cálida: “Sonata para dos instrumentos”, concluye el gran autor argentino.

Julio Cortázar escribió en su prólogo que "Cada ciudad inventa su propio vocabulario, deja caída en el habla cotidiana esas expresiones que sólo puede haber significado para él, en él." Mirar las imágenes de Aleciode Andrade significa entrar en un París físico y etéreo a a la vez, adaptarse a su vida y a su ritmo. El fotógrafo brasileño no quiere capturar sólo sus célebres maravillas, sino su fealdad única y su decadencia.

Hacia mediados de la década de 1960, Sara Facio trabajó en dos ensayos fotográficos, uno personal y otro por encargo. El primero era una semblanza de la capital porteña, que verá la luz en el libro Buenos Aires, Buenos Aires, publicado en 1968 junto a Alicia D’Amico y con textos de Julio Cortázar. La obra propone mirar la ciudad desde una perspectiva poco frecuente, evitando el fijar la mirada en sus monumentos y lugares más reconocibles y plasmando un vívido retrato de sus gentes.

Altres gèneres

Con motivo del centenario de su nacimiento, la Internacional Cronopia reclamaba ya con demasiada insistencia una nueva aproximación al escritor y al hombre. ¿Por qué no intentar un almanaque, "un hermoso libro, suelto y despeinado, lleno de interpolaciones y saltos y grandes aletazos y zambullidas", como proponía Julio Cortázar en La vuelta al día en ochenta mundos? La solución era una idea simple que iba a dar muchísimo trabajo: un diccionario biográfico ilustrado, una fotobiografía autocomentada con retratos de todas las épocas, fotografías de las primeras ediciones de todos sus libros, algunas de sus publicaciones en periódicos y revistas; una antología de textos acompañada de objetos y cuadros que fueron suyos, reproducciones de manuscritos y mecanuscritos originales, papelitos sueltos todavía inéditos y, de vez en cuando, el recuerdo en primera persona de quienes fueron sus amigos. 

Omar Prego, escritor y periodista uruguayo, entrevistó en 1982 a Julio Cortázar. La fascinación de las palabras reproduce las charlas sin fronteras entre los dos amigos, en las que el autor argentino ahonda en su literatura y su estética. Ambos autores nos revelan un océano pleno de historias mínimas, una orilla plagada de personajes entrañables y el mundo interior de un hombre que lleva la orilla del mar en su corazón.

Fue editado por Sudamericana en diciembre de 1983, veinte años y medio después de la aparición de la novela. Consta de un manuscrito hológrafo de más de 100 páginas.

 

Cuaderno de bitácora es el itinerario de una lectura. Se trata de la primera lectura de Rayuela, es decir, la que practica Cortázar mismo mientras va escribiendo su texto. Es una lectura contemporánea a la escritura, de manera absoluta. El escritor lee, como lector ideal, su novela, y la lee también como crítico literario. Y es un depósito de materiales: citas, reflexiones, nombres, sueños, mapas, itinerarios, pianos.

Una tarde de mayo de 1982, Carol Dunlop y Julio Cortázar emprenden un viaje por la autopista del sur, un juego de treinta y tres maravillosos días, cuyo reglamento severo, obligaciones y prohibiciones estrictas, ellos mismos se han impuesto. Como los navegantes de antaño, los viajeros resuelven llevar un detallado libro de bitácora donde registrarán no sólo el rumbo, sino la flora y la fauna fantásticas que van descubriendo a los largo del camino, y también las acechanzas y amenazas más aterradoras: brujas, agentes secretos, ominosos camiones de procedencia ignota empeñados, inútilmente, en hacer fracasar tan azarosa empresa.

Como verá el lector, la realidad y los sueños se entrecruzan en esta «interminable fiesta de la vida», relatada en una prosa que oscila entre la comicidad y una ternura desgarradora, para concluir con la melancolía de la experiencia que se presiente única, cuando llega ineluctablemente a su término.

De los muchos proyectos fotográficos de Julio CortázarProsa del observatorio (1972) es el único en que él es el autor tanto de las fotografías como de la escritura. 

Este texto, que recoge imágenes de los observatorios astronómicos de Jaipur y Delhi, diseñados por el Maharajá Jai Singh en el siglo XVIII, ha sido distinguido como emblema del ensayo cortaziano y es una profunda reflexión sobre la cadencia del universo. Hablándonos del ciclo vital de las anguilas, Cortázar esboza una delicada crítica al discurso científico establecido, aquel que emana de las bibliotecas y de otros centros de poder de la vida en las ciudades, y que se complementa con discusiones y corolarios sobre arquitectura, astronomía, la Vía Láctea y el pulso romántico del cosmos. En él encontramos diversas convergencias entre géneros como el científico o el epistolar, todo ello regido por una prosa poética que explora como nadie horizontes políticos y metafísicos.

Este híbrido metaliterario y pasional, que abraza tan bien la imagen como las palabras, el mar y el cielo, nos habla de la dificultad y de la necesidad de abarcar lo inabarcable, de explicar lo inexplicable, y apela a nuestro motor romántico, invitándonos a abrirnos al más allá: “basta entrar en la noche pelirroja, aspirar profundamente un aire que es puente y caricia de la vida”.

Maquetada de forma singular, Último round se divide en dos volúmenes que invitan al lector al juego (una intención que el autor ha remarcado en obras como Rayuela o 62/Modelo para Armar) desde su portada cubierta de pequeños fragmentos textuales a modo de sección de anuncios de diario. Si hubiera que describir esta obra en pocas palabras, éstas podrían ser collage literario: los microrrelatos y microensayos se alternan con fotografías y poemas.
Lo curioso de estos relatos es que el lector siempre queda atrapado, a pesar de la alteración de la sintaxis, de la disolución de la realidad, de lo insólito, del humor o del misterio, y reconstruye o interioriza la historia como algo verosímil. De un fragmento textual a otro, la tipografía no se mantiene constante e incluso la orientación del texto pasa en ciertos puntos al pasado para volver más adelante a la orientación normal.

Particular homenaje de Julio Cortázar a su tocayo Verne, cuyas novelas devoró de niño. En realidad, no es que haya muchas menciones a Verne, aparte del título; sin embargo, la inversión que lo conforma puede dar ya idea del homenaje, que tiene lugar en ese nivel de profunda gratitud debida en el que las cosas no son tan evidentes. Julio Verne quería conseguir que lo fantástico pareciera científico; Cortázar estaba empeñado en lograr lo contrario: que el orden anodino y calmo de lo real desvelara los abismos de asombro que lo sostienen. Y a ese propósito destina aquí los medios más variados.

Un peligro implacable acecha a la literatura universal: las bibliotecas arden bajo el fuego y las obras maestras de los grandes escritores son pasto de las llamas, mientras los incunables son robados o destruidos sin que nadie sea capaz de impedirlo. Para desenmascarar al ser maquiavélico que se halla tras los atentados e impedir que la cultura desaparezca, Cortázar intenta contactar con el famoso héroe Fantomas para que resuelva el entuerto. En esta brillante mezcla de novela y de cómic de super-héroes, Julio Cortázar expone una suerte de conexión entre un universo de fantasía, sensibilidad e imaginación y el mundo de la economía y de la política. Es un libro provocador que ayuda a comprender la evolución del capitalismo desde los años setenta hasta el proceso de globalización actual.